Cartel en blanco

María Fernanda Piñeyro Aceves

María Fernanda Piñeyro Aceves nació en la Ciudad de México trece años antes del que el siglo XX se terminara. Cree que la literatura no sólo refleja la vida sino que tiene el poder de transformarla. Actualmente estudia Lengua y Literaturas Modernas Francesas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, asimismo participa en talleres coordinados por el INBA. Ha comenzado a incursionar en la narrativa y en últimas fechas abrió un blog sobre temas diversos y cotidianos (www.fernandapineyro.blogspot.com). El amor de su vida son las letras pero mantiene un affaire con la pintura.

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Entré a un nuevo taller “literario” la semana pasada. No había transcurrido una hora cuando me di cuenta de que aquella sesión sería la primera y la última, pues escuché algo como “Si quieren escribir, pero no hay ningún tema que les llame la atención o simplemente no saben qué escribir…” mental y automáticamente completé la frase con un “no escriban”.
Pero oh sorpresa, la segunda parte de su frase era “escriban algo que se parezca al texto que acabamos de leer y la siguiente semana lo revisamos”.
Ipso facto vino a mi mente la imagen del pobre de Oscar Wilde revolcándose en su tumba.
Yo seré cualquier hija de vecino pero nadie me saca de la cabeza que en cualquier arte, en este caso la literatura, es condición sine qua non el expresar algo, una cosmovisión, una interpretación de determinada realidad, una emoción, una idea cuando menos, en otras palabras… ¿si no tengo nada que decirle al mundo para qué voy a levantar un cartel en blanco?
Con respecto a la inscripción, como diría mi hermano, “mejor hubiera sido poner el dinero en la estufa”, pero bueno si hay algún interesado en pagar por oír sandeces, les hago partícipes de que se desocupó un lugar en el exquisito “Taller para los que no saben qué escribir”, con otro nombre, por supuesto.


14 comentarios

  1. Javier sandoval agrega este comentario | Permalink

    el mundo está lleno de esto. hablar por hablar es lo más común en nuestra época. sólo ve los discursos políticos un montón de plabras sin fondo.

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  2. Paul Medrano agrega este comentario | Permalink

    Quizá la intención del coordinador del taller es fomentar la práctica de la escritura. Porque ni todo lo que escribas será genial, ni todo lo que no quieras escribir, será malo. Al final de cuentas la escritura es una disciplina, y como tal, hay que hacerlo todos los días.

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  3. Esther García agrega este comentario | Permalink

    Que horror, Fernanda, de encontrarte en ese mundo de zombies. Acá en little Jump (como le dice la raza a Saltillo) estamos cercanos a esos encuentros bizarros del tercer tipo, gente que va a impartirte un taller por el dinero que va a recibir y las nulas ganas de enseñarte algo que alimente tu espíritu.
    Mejor comprarte un manual del buen escritor, verdad, que gastar el tiempo oyendo “si quieren escribir, pero no saben cómo”…hasta el mero hecho de leer enseña más, creo yo.
    un saludo
    :D

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  4. Fernanda Piñeyro agrega este comentario | Permalink

    Paul, me resulta interesante lo que dices, no todo lo que no quieras escribir será malo, ni viceversa; es cierto a veces el resultado es totalmente distinto de lo que se había planeado…. Con respecto a lo otro, pues sí supongo que ese es el objetivo, crear, una disciplina, pero aún no sé si antes de volver nuestras acciones hábito y forma de vida, en este caso la escritura, sería más conveniente indagar en nuestras motivaciones, en el “por qué quiero escribir”, “a qué necesidad propia respondo al hacerlo”, creo que abordándolo de ese modo el “qué” quiero escribir será muy fácil de identificar. Partiendo del hecho de que nunca nadie podrá ver el mundo con los mismos ojos que tú lo haces, tengo la certeza de que todos, absolutamente todos tenemos algo que contar, pero supongo que haciendo refritos de textos ajenos estamos lejos de descubrir en nuestro interior, aquello que sólo nosotros podemos aportar.
    En fin, mi objetivo no es juzgar al coordinador como creador, quien seguramente tendrá mucha más experiencia y conocimientos que yo, es sólo que no coincido con sus forma de trabajo, pero bueno por distintos caminos se puede llegar a un mismo fin, cuantimás cuando no hablamos de matemáticas. Saludos.

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  5. Fernanda Piñeyro agrega este comentario | Permalink

    Hola Esther! Créeme que he tenido experiencias verdaderamente nutrientes en algunos talleres y verdaderamente “del tercer tipo” en otros. Quizá en mucho se deba a que esto no es algo que se pueda “enseñar” propiamente, creo que lo más que pueden hacer por ti es orientarte y ayudarte a corregir todo lo malo, pero sacar “lo bueno” dependerá más de ti, como tú dices, leyendo, observando, corrigendo, no sé, muchas cosas… Pues un saludo hasta Little Jump y gracias por comentar!

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  6. Fernanda Piñeyro agrega este comentario | Permalink

    Javier… y en política además de hablar por hablar, aplica el hablar por ganar.

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  7. José Luis agrega este comentario | Permalink

    Fernanda: Cuando un coordinador de un taller literario no inicia el curso, repasando la gramática normativa, está erigiendo sin revisar los cimientos.
    José Luis

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  8. Luis Felipe Lomeli agrega este comentario | Permalink

    Ruy Pérez Tamayo dice que para escribir artículos científicos es necesario:
    1. Tener algo que decir
    2. Decirlo
    3. No decir nada más
    Y, qué coincidencia, lo mismo se aplica a la literatura, la política, las recetas de cocina, las charlas cotidianas, etcétera.

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  9. Marlén Carrillo H-F agrega este comentario | Permalink

    ¡FELIZ JUEVES SANTO! …

    EHHMM… NO…

    ¡FELIZ 9 DE ABRIL! …

    EHHMM… TAMPOCO…

    AH, YA:

    ¡FELIZ CUMPLEAÑOS NÚMERO 22, FER!

    MIL FELICIDADES Y BENDICIONES TERRESTRES Y CÓSMICAS.

    Y QUE TUS LETRAS DEN PARA MUUUUUCHOOOOO MUUUUUCHOOOO TIEMPO, HOJAS, SUEÑOS, LIBROS, HUELLAS, BLOGS, DARDOS, BUFANDAS, CARTELES CON BUENOS MENSAJES ETC., ETC., ETC.

    UN BESO Y UN ABRAZO!

    MAR

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  10. José Guaderrama agrega este comentario | Permalink

    Feliz Cumpleaños Fer.

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  11. Jaime Estrada agrega este comentario | Permalink

    Fernanda, deseo de todo corazón que disfrutes este día 9 de abril, en compañia de tus seres queridos y que la paz, la felicidad y la armonia te acopañen el resto de tu vida. ¡Feliz cumpleaños¡

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  12. Fernanda Piñeyro agrega este comentario | Permalink

    Jaime! qué amable que te acordaste, agradezco mucho tus deseos y pues aunque no nos conocemos ni sea hoy tu cumpleaños también te deseo de todo corazón lo mejor para tu vida. Un abrazo fuerte y gracias!

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  13. Fernanda Piñeyro agrega este comentario | Permalink

    Mar y José! Gracias por acá otra vez!

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  14. Diego agrega este comentario | Permalink

    El tema de los talleres es sin duda difícil, por principio de cuentas nos encontramos en una era en la que se dice que los grandes creadores no salen de las escuelas, talleres o universidades, se forman por decirlo así “en la calle”. Casi hablamos de que la labor creativa se encuentra un tanto peleada con actividades como la crítica literaria y hay quien dice “es mejor no leer para no contaminarse”. Esta postura llevada al extremo degenera sin duda en un ridículo, pues la obra de arte si bien debe de ser capaz de sostenerse por si misma (incluso sin la necesidad de contextos o cargas morales, sentimentales o de cualquier tipo de compromiso) es importante recordar que a fin de cuentas todo arte es un sistema sígnico cuya recepción se ve afectada por el paradigma, entonces el deber del creador es estar familiarizado con su arte, al menos con algunas manifestaciones cercanas y otras tantas de referencia obligada como pudiesen ser los clásicos, todo esto en virtud del conocimiento de sus propias armas para la creación, no por realizar una simple labor de imitación, la cual en ciertos casos resulta benéfica como ejercicio, Quiroga dice: “Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que cualquier otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia”. En lo que estoy totalmente de acuerdo ( y no quiere decir que en los demás no) es en el hecho de que uno tiene inherentemente esa mínima facultad para expresar un algo, y una creación cimentada en la carencia de tal hecho es como aventar puñetazos al aire. Hablando de mi experiencia particular en los talleres (solamente uno), siempre me encontré renuente a frecuentarlos, sin embargo tuve la buena fortuna de encontrar un excelente maestro, el cual en más de una ocasión me ha dicho: “La condición principal para escribir un texto es tener algo que decir”. Esto puede parecer muy básico, y lo es, pero es fundamental y es la génesis de cualquier buena obra de arte. En mi opinión el taller debe de ser tomado como cualquier experiencia vital, depende de cada uno lo aprovechado, pues yo creo que la experiencia por si sola no engrandece al hombre, depende de cada individuo transformar la experiencia en sabiduría.

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