En 1923 D.H. Lawrence, el autor inglés mejor conocido por su novela Lady Chatterly`s Lover, escibió una novela sobre México, La Serpiente Emplumada, es una versión de ésta novela, y la otra (que solo fue publicada después de su muerte) se llama Quezalcoatl. En ella narra el encuentro de una inglesa (irlandesa) en México en esa época. En un pasaje, en donde le preguntan a la Kate que piensa de los “nativos” dice esto: “El alma de los hombres oscuros no estaba lista, aún. Ella tenÃa, en cierta manera, miedo de estos nativos, miedo de sus ojos negros sin centro. SentÃa que podÃan explotar como pólvora en una pasión horrible, una pasión sin nada que la controlara. Una potencialidad negra, sin un alma que asuma responsabilidad. Sin ninguna alma para controlar las posibilidades de la vida oscura.”
Y yo, cuando leà ese párrafo pensé en la violencia que vivimos, en la sangre, las muertes terribles: decapitados, un niño inyectado con ácido, quemados, torturados, inocentes ametrallados… la lista es atroz e interminable, la violencia nos tiene totalmente envueltos, como si en realidad los responsables de ésta violencia no tuvieran alma, quizás no la tengan, como tampoco la tienen todos los que toman ventaja de la pobreza en México, todos los que violentan contra la educación pública, todos los gobernantes que no han hecho su trabajo… esos, esos los verdaderos responsables y desalmados, los causantes de la miseria (intelectual) que ha generado la violencia en la que estamos inmersos.



¿Qué puedo hacer?