Me duele que Francisco esté muerto y es más difícil entender, entonces, que debemos reponer al hospital la sangre, ¿Por qué chingadamadre si ya nomás se nos murió? Pus nomás por ver si el siguiente se salva y porque a él eso le hubiera gustado. Porque quizá de este modo haya una familia triste menos. Porque lo quería y no alcancé a darle un abrazo antes de que se soltara para irse … “mi cara de dolor no es por la aguja, señorita, es que ando triste, ¿usté cree?”
2 comentarios
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Don Rodrigo,la muerte duele, pero cuando es de un ser querido, duele más. Es bueno pensar en lo que hubiera querido quien falleció, para así actuar en honor a él.
¡Ánimo, que la vida sigue¡
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Gracias, Julio!
Eso tratamos de hacer: mantener alto el nombre de la gente querida que se nos ha adelantadoSaludos
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