¡Cuidado, gordito!

Rodrigo Bazán

Rodrigo Bazán Bonfil: Colonia Roma, 1971, escribió un libro (de texto) y transcribió otro (de boleros), cría a su hijo, da clase de literatura en la Autónoma de Morelos, sigue hablando en http://podcast.uaem.mx:16080/groups/mirarme/blog// y no ha dejado de fumar.

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Pensé que era cuestión de la madre de mi hijo, y no: la mía, mi hermana, una amiga y la señora que ayer vino a la resbaladilla con un chamaco francamente obeso comparten una extraña manía protectora según la cual los niños deben ser advertidos de todos los riesgos que corren por jugar. Y deben saberlo mientras juegan, no vaya a ser que se lastimen.
¿Resultado? Que sea una pandemia de género no me consuela pero, eso sí, el escuincle aquel terminó por caerse. La duda ahora es si lo hizo por los peligros del parque o, justamente, porque no lo han dejado moverse con la libertad necesaria para conocer su cuerpo y manejarlo ágilmente ¿O es que soy un mal (por desaprensivo) padre?


11 comentarios

  1. Pili agrega este comentario | Permalink

    Auch!

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  2. Istlalick Noemí agrega este comentario | Permalink

    La sobre protección no es tan reciente, nuestros adolescentes figuran y trasmiten la flojera hasta por el sudor, no quiero pensar qué será de estos niños sobreprotejidos por madres jóvenes que presentan esta particular manera de ser y hacer: la huevonada.

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  3. Pili agrega este comentario | Permalink

    Chale!

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  4. rodrigo bazán agrega este comentario | Permalink

    A-ja-já: Pili tiene hijos!!!
    … o conoce a la prima de una vecina que tiene una amiga que se porta así

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  5. rodrigo bazán agrega este comentario | Permalink

    E-je-jé… Noemí, no entendí si la pregunta es qué le pasará a los hijos de esos adolescentes güevones o al revés
    ¿me explicas?

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  6. Pili agrega este comentario | Permalink

    Digamos que me sentí aludida… Egocéntrica que es una…

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  7. Ale agrega este comentario | Permalink

    El niño no sabe que hay tanto riesgo, entonces cuando se le avisa, se percata y cae. Eso le pasó a un sobrino que brincaba en su cama, su mamá pasó por su recámara, lo vió y le dijo “Cuidado que te vas a caer” y a los 30 segundos, se oye un tremendo porrazo, y el llanto del niño de 5 años que casi se saca el ojo con la esquina de la cama. Siempre me he preguntado, si ella no le dice nada… se hubiera caido??

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  8. Isabel Bazán agrega este comentario | Permalink

    Esteeeeee….
    ¿Será que las mujeres tenemos “poderes mágicos” y “conjuramos” las caídas con nuestras palabras? ¿Como si dijéramos un hechizo o encantamiento?
    ¿Será que si a un niño de tres años (casi) está medio difícil explicarle que tenga cuidado con algo asi nomás “en abstracto” y no cuando está en una situación dada?
    ¿Será que como “género” somos aprensivas y no dejamos poca libertad a los demás?¿será que sin advertencias, los niños no se caen ni se lastiman?ç
    Filosofía pura…
    Como dijeran Milton Nasciemnto y Chico Buarque:
    “Ah ¿qué será, qué será?”

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  9. rodrigo bazán agrega este comentario | Permalink

    Nomás pa no perder la perspectiva de género (degenero?), hay que considerar lo dicho por Doris Day:
    Que Sera, Sera,
    Whatever will be, will be
    The future’s not ours, to see…

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  10. Alicia Bonfil Castro agrega este comentario | Permalink

    No pues si . . . seguramente todos los críos que han llegado a la adultez lo lograron pese a sus medrosas y restrictivas madres.
    ¡Bravo por ellos!

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  11. rodrigo bazán agrega este comentario | Permalink

    Gracias, Mamá!!!
    besitos
    Edipo

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