Hablamos (me incluyo) espanglish. Le damos chance a nuestras generaciones jóvenes de escribir mensada y media y le decimos bye a las reglas gramaticales y a las palabras destinadas para definir ciertas cosas. Empleamos computadoras y no ordenadores como los gachupines, y nos ponemos a googlear en internet lo último de la farándula mundial. Cuando vamos al cine, nos compramos una coca o una pepsi para tomárnosla mientras vemos atolondrados los trailers de las películas que estarán in este verano. Usamos emoticones para mandarle cyber besos a nuestros cyber novios, quienes finalmente sólo son un free. Escuchamos los demos en el my space de singles que muy pronto compraremos en el Amazon.com, porque en otras tiendas no los conseguimos. Hacemos filas para comprar los tickets de espectáculos brodwayrianos como Cats, pero desdeñamos ir a ver gratis a un grupo folklórico nacional porque quizá alguien nos vea con la cara de what por considerarnos unos losers. Trabajamos arduamente para adquirir nuestra membresía en el Sam’s y así poder comprarnos ropa wash and wear, mismas que usaremos en nuestro próximo viaje a Las Vegas, humillación aduanal y Taco Bell incluidos. Les decimos welcome a los spring breakers sodomitas que vendrán a aumentar nuestros ingresos económicos, a burlar nuestras leyes y a denostar nuestra dignidad. Permitimos que nuestra legislación comercial se ablande y permita el establecimiento de empresas extranjeras que poco o nada dejan al PIB nacional… Si alguien dijo que somos un país sin cara ni identidad, está completamente equivocado. Somos una maquila grandototota. ¿Qué no ven que allá afuera se nos conoce como Mecsi. Co.? Don’t worry, be happy. Usted y yo nomás nos quedamos en stand by y el problema ya está resuelto.
1 comentario
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¡Okey!

¿Qué puedo hacer?