Hace un año y 8 meses regresé a México con mi familia, a pesar de la violencia que escuchaba y veía por los medios electrónicos deseaba regesar a mi país para aportar algo, hubo gente que no entendió porque decidí regresar, aún en el aeropuerto una mexicana avecindada allá ponía la cara más extrañada cuando vio que viajaba 15 días antes de que se venciera mi permiso para permanecer en el extranjero.
Regresé convencida de que este es mi lugar.
Cada día me despierto mirando nuevos nubarrones que amenazan México: en este tiempo me he preguntado muchas veces si hice bien
Cada día alguien muere y en estos años algunos de ellos gente tan cercana que no puedo evitar sentir escalofríos, llorar, enojarme mucho y padecer angustia, ¿qué hacer?
No lo se, aún no lo se, sólo alcanzo a mirar dos opciones:
- Exigirle a las autoridades un trabajo efectivo contra la delincuencia; limpieza, honorabilidad desde los que integran los cuerpos policiacos hasta los que reparten las ayudas económicas a las personas de escasos recursos, tenemos el derecho de vivir en un país en paz, justo, fuerte que de verdad crezca.
- Y cambiar, me corresponde involucrarme con esta tarea titánica trabajando en la casa, en la familia donde nos conocemos muy bien y a detalle en el tejido fino de la cercanía; en mi trabajo donde todos los días la tentación de la trampa es parte del día a dia; en la calle donde puedo elegir vivir con entereza o dejarme arrastrar por la decepción, el dolor y la desesperación.
Porque me desespera ver a mi lado y a veces en mi trampas, mentiras: subirme al camión y ver como le pagan menos al chofer aunque no les de boleto; comprar peliculas piratas, ligada a otros delitos más graves; escuchar mentiras abiertas en labios sonrientes y al parecer confiables……
Sí, hay mucho, mucho por hacer pero aún creo que en este país está mi lugar y el de mi familia.
1 comentario
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Quizá ya estemos en la espiral de un movimiento social… y aún no hemos querido verlo. “Esas cosas ocurrieron hace mucho, las recordamos en blanco y negro como las fotografías. Las recordamos porque asi lo contaban nuestros abuelos y bisabuelos”.
Violencia, tecnología y crisis planetaria.
…¿algo más?
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