¿Qué pensarán los africanos que miran los promocionales de una cadena nacional mexicana ambientados con la música de Lion Sleeps Tonight? ¿Se sentirán firme y alegremente representados por esa melodía pop que escuchamos seguido como un mantra? No lo creo. Tal vez su percepción sea similar a la que tendríamos nosotros si alguien usara el tema de “Speedy González” para invocar a México en una justa deportiva. Pecar por omisión no disminuye lo ofensa. No hace pocos meses, comentaristas de todos los canales se burlaban de China, llamando a sus ciudadanos ojos de alcancía y demás referentes de ese tipo durante las Olimpiadas. Todos los mexicanos nos quejamos de Vicente Fox pero, a fin de cuentas, no comportamos como él, si recordamos cuando hablo de “engañar como un chino”. Quizás sólo los mexicanos nos sabemos engañar como lo hacemos nosotros mismos.

















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