Diablo con cara de ángel

Mónica Maristáin

Mónica Maristain nació en Argentina. Es periodista, editora y poeta, en ese orden y a la inversa también. Estuvo al frente durante seis años de la revista Playboy México, fue directora de Playboy Latinoamérica y ahora escribe en su casa para distintos medios, entre ellos el periódico Crítica de Argentina y la revista mexicana Día Siete.

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Aunque seamos incapaces de admitirlo ante los demás, enfrentados a nuestro espejo nos vemos imposibilitados de fingir: no hay sorpresa alguna en las traiciones a que tarde o temprano nos veremos despiadadamente expuestos. Lo sabíamos y, sin embargo, nada hicimos para prevenir el daño que seres sin escrúpulos –generalmente cercanos, muchas veces muy cercanos- nos infligieron en algún momento de nuestras vidas. ¿Qué nos lleva a interactuar con monstruos amorales capaces de venderse al peor postor a cambio de un botín escaso o inexistente? ¿No será la bondad inerme una especie de soberbia escondida en lo más recóndito de nuestras perversiones? ¿Algo así como “conmigo no podrán”? Qué bien hace la buena gente cuando todo lo demás ha mostrado su rostro verdadero. Son esos momentos en que la existencia se convierte en una escuela donde el dolor refleja su calidad inútil. Está en nosotros aprender la lección, para que la próxima vez que el diablo nos enseñe su cara de ángel podramos dar la vuelta y seguir, con dignidad, nuestro camino.


4 comentarios

  1. Alejandro Altamirano agrega este comentario | Permalink

    Yo ya no entiendo! Soy muy transparente y a algunos no les gustan mis reacciones, que sea más “diplomático”, me resulta más difícil vivir así, pero es más reconfortante!!!

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  2. Sebastian agrega este comentario | Permalink

    dardo preciso y exacto.

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  3. rodrigo bazán agrega este comentario | Permalink

    Mónica:
    La primera lectura del texto me dejó incómodo, la verdad. Me sonaba acusatorio pues temo que todos hemos traicionado alguna vez
    Y entonces reparé en la soberbia indefensión de la que también hablas. Lejos de relativizar las responsabilidades, creo ahora que tienes toda la razón y que los juegos de la víctima/verdugo se juegan, para nuestra desgracia, siempre entre dos
    Gracias por la última propuesta: queda en todos aprender la lección
    Saludos
    R

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  4. miguel de la cruz agrega este comentario | Permalink

    No se si la bondad sea una especie de soberbia escondida en lo más recóndito de las perversiones. Lo que creo es que nada existe 100% bueno ni 100% malo, todos somos suceptibles de ser víctimas o victimarios, de estar arriba o abajo, en la noche o en el día y buena parte influye el entorno y otra parte los principios pero el riesgo de estar en el bien o en el mal, para todos existe

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