¿Se lleva Usted a la cama genitales y piel? Hágalo, pero no olvide quitarse antes las lagañas y lavarse las orejas.
Espero, de verdad, que la recomendación no sea una impertinencia; deriva, nomás, de mi creencia en que para hacer el amor –como para cojer– ha de ponerse todo el cuerpo en ello. Y éste siente, huele, prueba, toca, mira, escucha y dice con cinco sentidos y más órganos que los supuestamente emblemáticos del caso.
Así que, por favor, no espere a esa temida conversación postcoital para decir cosas aunque resulten desarticuladas al punto del gruñido; en cualquier caso vale más la pena gemir fuerte y que el otro sepa, que luego preguntarse cómo le fue a cada quien…
5 comentarios
-
..abierto y entregado, el amor debe hacerse flojito y cooperando para que sea pleno, completamente deacuerdo, besos
Responder -
el autor de http://www.no-estoy.blogspot.com tiene un chiste al respecto -y que explica también el raquitismo del sexo casual así no más-, puede ofender a algunos pero dice:
¿Por qué las morras chilangas no hablan mientras cogen?
Porque sus mamás les dijeron que no hablaran con desconocidos
Responder -
Espero, de veras, que gemir también cuente… porque a veces está una taaaaan pero taaaaan AGUSTO que del gozo no salen palabras sino ruidos o gritos… Acaso se nos escape al final, entre las babas, los ojitos de huevo cocido y las ultimas contracciones del orgasmo, un modestisimo y muy honesto “hijole, como que si me gustas muucho!!!”. Y bueno, como dije, espero en serio que eso también cuente…
Responder -
supongo que babas, ojitos de huevo cocido (aunque no entiendo cómo se ven) y contracciones así casi hacen que las declaraciones nomás sobren… Sí!, en semejante caso “una imagen vale más que mil palabras”; y habrá que abrir muy requetebien los ojos como decía yo al principio
Responder -
Así me he jodido varias veces la garganta.
Un saludo!
Responder


















Compartir