Escuchar a Daniel Day Lewis diciendo “venga tío, que tenemos que atacar a la pandilla enemiga”, o a Darth Vader tratando convencer a Luke con palabras como: “hijo, únete al lado tenebroso”, es casi un crimen contra la humanidad.
Si ver a Hugo Sánchez seseando mientras explicaba por qué la selección no ganaba ni un partido, ya era una tortura, oír a Tony Soprano hablando como andaluz es insoportable.
Mi vida ha cambiado radicalmente y ahora Batman se ha convertido en “El caballero oscuro” y Homero Simpson es simplemente “Homer”.
Lo único bueno del asunto es que, como no puedo embrutecerme a gusto con la televisión, duermo más y ya no llego tarde a todos lados por quedarme a ver el final de un capítulo de Lost. Pero ¡hostia! cómo extraño ver una película sin que se me revuelva el estómago a los cinco minutos ¡Joder macho!
1 comentario
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jajaja… muy bueno!
Y si vivieras en Italia, no te imaginas, no vuelves a ver la tele ni vas al cine nunca más en tu vida : P
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