Los rockeros de Ixtapa
Tocaban en las calles de Dublín cuando fueron descubiertos. De Irlanda su fama saltó al mundo. Los mexicanos Rodrigo y Gabriela son dos virtuosos que hacen rock sin guitarra eléctrica y sin batería. Día Siete los entrevistó en Nueva York, donde ofrecieron un concierto como parte de su primera gira mundial. Hablan de su éxito en el extranjero y de su sonido acústico. Es thrash, dicen. Una mezcla de formas latinas, árabes e indias. Texto: Fey Berman y Gideon Broshy.
Desde septiembre y durante seis meses, Rodrigo y Gabriela están dando conciertos en ciudades de cinco continentes para promover 11:11, su última grabación que, por cierto, ocupó primer lugar en el Billboard World Albums y el 12 en la lista Rock Album.
¿Quién hubiera predicho hace unos años el éxito global de este dúo de guitarristas virtuosos formado por los mexicanos Rodrigo Sánchez y Gabriela Quintero? Nadie de seguro. Vaya, ni ellos mismos cuando se conocieron en una de las Casas de Cultura del Distrito Federal.
Ambos habían sido rechazados cuando intentaron ingresar al Conservatorio Nacional, ambos por falta de formación formal. No sabían leer partituras y no tenían repertorio clásico. Sánchez tocaba en el grupo de rock Castlow, Quintero había ya pasado por varios conjuntos de rock femeninos: Las Brujas, Subterráneo y Las Hormigas.
Cuando Sánchez invitó a Quintero a unirse a su banda, el grupo cambió de nombre a Tierra ácida. Éste tocaba rock pesado en antros de tercera y sus miembros tenían dos metas: ser intensos y famosos. Lograron la primera meta, pero no así la segunda.
La banda nada más no progresaba. Cada cual debía ganarse la vida en otros oficios y aquello era intensamente deprimente. Un día, Sánchez y Quintero decidieron cortar por lo sano: se fueron a Ixtapa para aclarar de cara al mar qué diablos querían hacer de sus vidas. Y lo aclararon: cambiaron sus guitarras eléctricas por acústicas, más llevaderas al lomo, y se fueron de gitanos por Europa.
Salir de México y atravesar el Viejo Continente les cambió la vida.
No es sólo lo que vieron fuera, también fue lo que descubrieron dentro de sí mismos. Sus expectativas cambiaron: se despreocuparon del éxito. De país en país, con los oídos bien abiertos, escucharon mucha
música de todo tipo y tocaron sin parar ampliando sus conocimientos, mejorando su técnica y adquiriendo un estilo verdaderamente propio.
El hambre de dominar la guitarra y de descubrir sus múltiples posibilidades, el hambre de apreciar toda la música con la que se topaban e experimentar con ella, los volvió musicalmente cosmopolitas.
Entonces, Demian Rice los “descubrió” en Irlanda.
Tocaron en antros de prestigio y más tarde en festivales de rock. Y cuando grabaron el álbum que lleva
el nombre del dúo, desbancaron a Artic Monkeys y a Johnny Cash del primer lugar de hits en Irlanda. El salto al mundo fue entonces inmediato.
Ni mariachi, Ni flamenco
El dúo tiene razón al quejarse de que los etiquetan como “mariachi moderno”, “flamenco nuevo” o similares. Cierto, su estilo, enormemente ecléctico, se nutre del jazz, del flamenco moderno y en sus nuevas piezas también de formas musicales latinoamericanas, árabes e indias, integrando influencias de músicos tan diversos como Piazzolla, Jorge Reyes, Shakti y Le Trio Joubran. Pero lo
que tocan es, definitivamente, thrash. •
En vivo
Antes de su llegada a México, en septiembre asistimos a su concierto en Nueva York en el muy conocido antro rockero Terminal 5. Los tres pisos estuvieron repletos: tres mil personas de pie, tocándose hombro a hombro, los escucharon meneando los cuerpos y aplaudiendo a ritmo. Y a cada pausa, la ovación.
¿Por qué el entusiasmo? Hay algo de circo en todo esto. R y G son magos de la guitarra. En la pantalla sobre el telón de fondo, sus manos magnificadas se movían hiper-velozmente, hiper-complejamente, arrancando ooohs y aaahs del público, como si sacaran del instrumento conejos y ríos de mariposas.
Con la destreza de un Andrés Segovia, la mano izquierda de Rodrigo se deslizaba de esquina a esquina por todo el diapasón mientras sus dedos presionaban distintos trastes con una potente y rapidísima digitación. La mano derecha de Gabriela parecía la de una bailaora de flamenco, oscilando entre rasguear las cuerdas y golpear el cuerpo del instrumento con distintos nudillos. En sus manos la guitarra se volvía varios instrumentos.
Pero más allá de su ejecución acrobática, impresionó lo melodioso de las piezas, la claridad de los matices sonoros, la dinámica musical y la sintonía entre los intérpretes. La falta de la voz cantada sólo acentuaba estas virtudes.
Y lo que más emocionó: R y G han logrado absorber y fusionar en sus composiciones elementos heterogéneos de la música mundial para darle un toque singular al género thrash. Un toque imaginativo, intenso, pasional y a la vez elegantemente nítido.
El thrash nos atrajo porque se basa en riffs de guitarra (frases musicales que se repiten durante el transcurso de una cancion) y porque es un genero que requiere de mucha energia y tecnica
En camerinos
Terminado el concierto, Carlo Polli, el agente del dúo, nos llevó de inmediato al camerino.
Gabriela, que durante el concierto había tocado sentada con los ojos cerrados y casi no se inmutaba, en el camerino estuvo acuclillada sobre un sillón grande, muy sonriente, y con ganas de platicar. En cambio, Rodrigo, que se había desplazado energéticamente por todo el escenario y que entre piezas hablaba entusiasmado con el público, se veía exhausto, hundido en otro sillón con las manos escondidas bajo toallas mojadas. ¿Para qué escondidas en toallas? Para deshincharlas.
Con un ademán, Gabriela nos invitó a sentarnos junto a ella en su sillón. Prendimos la grabadora y empezamos a hacerles preguntas. Lo dicho: durante la entrevista, Gabriela fue la más vivaz, respondía moviendo los brazos para enfatizar sus palabras, mientras que Rodrigo estuvo quieto, con las manos bajo las toallas mojadas, y nada más agregaba una frase u otra, para expandir o concretizar las ideas.
¿Por qué la atracción al rock thrash metal?
Gabriela: El thrash nos atrajo porque se basa en riffs de guitarra (frases musicales, que se repiten durante el transcurso de una canción) y porque es un género que requiere de mucha energía y técnica.
¿Qué los hizo cambiar las guitarras eléctricas por acústicas? ¿Fue falta de dinero? Y ahora que son exitosos, ¿por qué seguir tocando música acústica?
Rodrigo: Para irnos por el mundo de mochileros y tocar en la calle era más fácil llevar guitarras acústicas, clarfemeninoso. Pero con el tiempo nos dimos cuenta de que la guitarra acústica es más completa que la eléctrica. La guitarra acústica tiene más opciones sonoras y rítmicas.
Su música sobresale por distinta, su estilo es diferente, además no cantan ni tocan instrumentos electrónicos. ¿Se consideran rockeros?
Rodrigo: Nuestra situación es inusual, pero venimos de y somos rock.
Gabriela: Cierto. Y aunque utilizamos muchos ritmos, la estructura de las piezas es de rock y, bueno, tocamos en festivales de rock y nuestra actitud rockera embona.
Su éxito se inició en Dublín. ¿Cómo se lo explican?
Gabriela: Irlanda es increíblemente musical. Es de los pocos países con música tradicional viva que sigue progresando, cambiando. Sin saberlo, llegamos al lugar perfecto. Nos quedamos porque la gente nos adoptó. Al principio tocamos en la calle pero fue bastante pronto cuando empezamos a presentarnos en clubes y bares.
Rodrigo: Conocimos muchos músicos y tocamos con ellos. La transición importante fue cuando conocimos a Demian Rice y nos invitó a abrir sus conciertos.
Gabriela: Aprendimos muchísimo. Tocábamos todo el día, los siete días de la semana.
En su último álbum la influencia “latina” es la gran novedad. ¿Cómo se reconectaron con lo latino?
Gabriela: La verdad, no le teníamos aprecio. Cuando nos fuimos de México, escuchamos más música, música distinta. Empezamos a valorar las composiciones, las armonías y los arreglos de otros estilos y a tocar otra música. Incluyendo la latina. Pero hemos sido mucho muy cuidadosos de no caer en el rollo de “lo latino” o de la hermandad latina. La única hermandad en la música es la universal.
¿De dónde viene su virtuosismo?
Rodrigo: El thrash es, en sí, virtuoso. La habilidad para dominar este género no ha sido suficientemente valorada. En esta línea de rock no te puedes esconder en el sentimiento o en la imagen.
Hay varias colaboraciones con otros artistas en 11:11. ¿Cómo ocurrieron?
Gabriela: Conocimos a Strunz y Farah en Los Ángeles.
Fuimos a sus gigs. Jorge Strunz oyó nuestro disco. Le gustó y nos mandó felicitar. Lo invitamos a colaborar en “Master Maqui”.
Rodrigo: Alex Skolnik siempre ha sido nuestro ídolo. Un día recibí un mensaje de él en MySpace. No lo podía creer. Cuando tocamos en Nueva York, él estaba aquí, lo invitamos y tocó con nosotros. Nos hemos hecho buenos amigos. En 11:11 toca en “Atman”.
Les dijimos la ideas que teníamos, les dimos solos, cuatro o cinco barras musicales, y ellos improvisaron.
De eso tomamos lo que nos gustaba, lo que no lo fueron cambiando y, así, lo fuimos armando.
No tenemos planes futuros. En serio. Nos dejamos llevar por la musica. Tener una relacion estrecha con tu guitarra, estar tocando, escuchar mucha musica te permite mantenerte fresco y evolucionar
¿Cuáles son sus planes futuros?
Gabriela: No tenemos planes futuros. En serio. Nos dejamos llevar por la música. Tener una relación estrecha con tu guitarra, estar tocando, escuchar mucha música te permite mantenerte fresco y evolucionar musicalmente. Lo hacemos por intuición. Ya después el cuerpo y la mente te van diciendo por dónde.
Ha ido adquiriendo aceptación la idea de que la división rígida entre música clásica y pop debe disolverse. Dado su virtuosismo interpretativo, no es descabellado imaginarlos apareciendo en una sala tradicional de conciertos o colaborando con músicos clásicos. ¿Les interesa?
Gabriela: Queremos estar siempre aprendiendo. Y sí, nos interesa. En cuanto a colaborar, también nos interesa. Hans Zimmer (compositor de música para cine) ya nos buscó.
Rodrigo: Danny Ellman (compositor del tema de Los Simpson) también nos invitó a trabajar con él.
¿Tiene relevancia ser reconocidos en México?
Rodrigo: Es “chido” que ya abrimos mercado. Gracias a todo lo que nos ha sucedido en el extranjero y al internet tenemos la base de fans para tener un buen concierto en México, y eso sin que la TV mexicana nos ayude.
Su celebridad, si me permiten el comentario, lograda gracias a trabajo cotidiano, disciplina y sobre todo pasión, inspira. Muchas gracias.
R y G: Gracias a ustedes. •

















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