No son pocas ni menores las crisis financieras que el mundo ha enfrentado durante la 煤ltima d茅cada.
En un buen n煤mero de pa铆ses, cientos de millones de personas tuvieron que pagar los platos rotos. Por decir algunos casos, M茅xico, Argentina, Brasil, Corea, Indonesia, Tailandia y Rusia.
Los avances tecnol贸gicos permitieron aumentar la velocidad en la transferencia de informaci贸n, de datos y de dinero, pero tambi茅n, dieron espacio para la r谩pida diseminaci贸n de crisis econ贸micas. En consecuencia, tanto el FMI como el Banco Mundial se vieron obligados a cambiar las reglas para el otorgamiento de cr茅ditos, implementando mecanismos de transferencia de recursos con disponibilidad casi inmediata para los pa铆ses en problemas. Lo cual ha resultado insuficiente.
Pero ya no son aquellos tiempos en que el mercado, los inversionistas y los ciudadanos, confiaban casi a ciegas en las autoridades financieras de Estados Unidos y en las de los pa铆ses restantes del G-7, o en el respaldo del FMI y el Banco Mundial.
Alrededor de esta crisis existen diversos factores que la agravan. De la confianza y credibilidad en torno a la arquitectura econ贸mica global, s贸lo quedan a帽icos. El asunto de la percepci贸n adquiere particular importancia en esta vor谩gine de desembolsos monetarios, de rescates a diestra y siniestra.
Bajo la percepci贸n general de los ciudadanos, Estados Unidos figura como el gran responsable del desastre que vivimos hoy.
Immanuel Wallerstein, soci贸logo de la Universidad de Yale, desde 1980 daba por hecho que el dominio global de Estados Unidos terminar铆a por estas 茅pocas. M谩s recientemente, durante una entrevista, afirm贸 que la guerra de Irak s贸lo vino a acelerar el proceso de debilitamiento por el desmedido crecimiento de la deuda.
Conforme a encuestas realizadas por el Pew Research Center, muchos ciudadanos en pa铆ses como Alemania, Espa帽a, Francia, Gran Breta帽a y Australia, est谩n convencidos de que China reemplazar谩 a Estados Unidos como potencia dominante en el mundo.
La percepci贸n, la imagen de Nueva York como la capital financiera internacional, no existe m谩s, se esfum贸.
En cuanto al estatus de superpotencia del que tanto se enorgullecen los estadounidenses, muchos opinan que tambi茅n va en picada. Argumentan que el estatus de superpotencia no s贸lo radica en la riqueza financiera 鈥搈uy mermada en la actualidad por cierto-, o en el poder铆o militar. El estatus de superpotencia est谩 directamente vinculado a la capacidad de generar admiraci贸n alrededor de un pa铆s, y por lo que se sabe, va en incremento la membres铆a del club de decepcionados con los Estados Unidos.
Paralelamente, tiene lugar otro fen贸meno. El euro, que cumpli贸 el 1 de enero 10 a帽os de creaci贸n, parece desplazarse con cierta presunci贸n en la pasarela internacional.
鈥淗e vivido entre devaluaciones, y la ansiedad que provocan鈥, afirma Hans Martens, director del Centro de Pol铆tica Europea. 鈥淧ero la manera en que el euro ha lidiado con la crisis financiera es absolutamente grandiosa. Es una gran isla de estabilidad que permite proteger a las naciones peque帽as, precisamente cuando las olas azotan con m谩s intensidad y fuerza鈥.
Pero todav铆a hay m谩s. De acuerdo con el presidente de la Comisi贸n Europea, Jos茅 Manuel Barroso, en Gran Breta帽a aumenta la disposici贸n a adoptar el euro.
La debilidad de la libra ha ayudado. Hace dos a帽os, un euro val铆a s贸lo 0.65 libras. Pero en la actualidad, s贸lo uno o dos peniques le hacen falta al euro para estar 1 a 1 con la libra. Y aunque muchos analistas consideran poco probable que el euro reemplace al d贸lar como moneda de referencia internacional en un futuro cercano, se recomienda no perderlo de vista.
Estados Unidos, con un presidente con la popularidad por los suelos. Sin pilares de confianza como la que generaba el extitular del banco central estadounidense, Alan Greenspan. Y con escasa liquidez para afrontar las demandas del mercado, de todos los que quieren ser rescatados, esta crisis parece tener dimensiones abismales.
Las miradas se concentran en Barack Obama, en su equipo, en su capacidad para tomar al toro por los cuernos. En su habilidad para recobrar la credibilidad y la confianza.
- La "audaz" hipocres铆a de los verdes mexicanos
- Tragedias diferentes
- Correcci贸n de estilo angelical
- Deja el espacio vac铆o y lo ocupar谩 otro
- Voto blanco: cuesti贸n de leyes
- IFE: entre la censura y la negligencia
- La cochina alianza Ahumada-Salinas-Fox
- Siete cosas que s铆 creo de la influenza
- Influenza: La burra no era arisca, la hicieron 2
- Influenza: La burra no era arisca, la hicieron



¿Qué puedo hacer?