Una cadena de supermercados hace promociones en que, por cada $100, se obtiene un abono para comprar excelentes refractarios o toallas más baratos. Lástima, entonces, que no lo sean. Primero porque obtenerlos requiere hacer compras por MIL QUINIENTOS pesos –si Usted quiere usar 15 timbres y “completar” el producto en su modalidad cara– y, segundo, porque si lo piensa en realidad es un lindo modo de movilizar excedentes de fábricas que no hallaron el mercado que esperaban; esto es, de no mermar sus ganancias millonarias. Sumemos la complicidad del banco cuya tarjeta da el doble de timbres por compra y ya está: somos el paraĂso del saldo y además se espera que lo agradezcamos.
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Yo pienso que nadie esta obligado a comprar, y en este caso no necesitas comprar los $1,500 que mencionas en una sola compra, son acumulables (de $100 en $100), y si haces tus compras ahĂ pues si te beneficias de algo que te cuesta mas barato. Nada menos el fin pasado fui a una tienda de prestigio y vi 2 de los refractarios que te venden en el supermercado cuatro veces mas cara, y lo otro no creo que sean saldos ya que vienen en buen estado.
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Brenda:
No son saldos en el sentido del mal estado, sino en el de mover mercancĂa que nadie quiso… quizá por CARA
Y sĂ, se acumulan los timbres pero, no son MUCHOS 15 timbres para comprar UN refractario?Saludos, un comprador que no siempre se cree que la “oferta” cumpla lo que aparenta
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