Las guerras me deprimen, quizá por ello hoy quiero hablar de esa guerra sin cuartel que hoy libra Israel en la Franja de Gaza. Lo más terrible de una guerra son las vÃctimas inocentes, los niños, las mujeres, los ancianos y los periodistas. Los que armados con una libreta, una pluma y una cámara se desplazan por los territorios sin más protección que su habilidad y la suerte de salir vivos de ahÃ.
En la ofensiva “plomo endurecido†de Israel sobre la Franja de Gaza han producido ya varios incidentes con los medios de comunicación ha dicho Reporteros sin Fronteras. Los bombardeos efectuados, desde el 27 de diciembre de 2008, por la aviación israelÃ, ha impactado ya a los medios. Entre ellos, el bombardeo del Canal de televisión Hamas Al-Aqusa TV, tres periodistas han resultado heridos y la prohibición total del acceso de la prensa internacional al territorio.
Sin periodistas no hay información, y esto es elemental en un paÃs en guerra. Sin ellos no es posible saber que ocurre en esta batalla sin cuartel y sin piedad. Por ello son los periodistas tan incomódos y hasta peligrosos en un conflicto. RSF condena la decisión de Israel de declarar “zona militar cerrada†la Franja de Gaza prohibiendo el acceso a ella a la prensa internacional. Está claro, Israel no quiere testigos de su ofensiva “plomo endurecidoâ€. Hay hasta ahora 500 muertos, un tercio de ellos son civiles y muchos de ellos son niños.
La movilización diplomática es intensa en estos momentos, la lluvia de morteros sigue cayendo sobre Gaza, la población civil sigue muriendo y ambos lÃderes no dan señas de querer hacer una tregua. Todo esto lo sabemos por los periodistas y por los medios. ¿Y sino existieran?. Por ahora digamos, ¡tregua para la paz! ¡tregua a la vida!
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