Apología del amor breve

Luis Muñoz Oliveira

Luis Muñoz Oliveira es escritor, periodista y filósofo, colabora en varias revistas y escribe también artículos académicos.

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De aventarse al abismo, de eso se tratan estas líneas apologéticas del enamoramiento brevísimo. De olvidar la prudencia, las buenas razones para recatarse y, entonces sí, caer sin temor. Ningún riesgo puede contra tal frenesí. Ya en el fondo del barranco, con el tiempo, llegará el momento para el recuento de daños, pero lo bailado quién lo quita, el deseo saciado nadie lo difumina. No cabe duda de que es recomendable enamorarse en un viaje de veinte días, pese a que el corazón se acobarde previendo un golpe de soledad en el avión de vuelta o ante la perspectiva de un ataque de melancolía al despertar una mañana, otra vez inmerso en la rutina intempestiva del perpetuo día a día. Tres semanas de enamoramiento son deseables pese al temor de sentir la intensa presencia del desenfreno. La falta de límites da miedo, pero es lo más cerca que se puede estar del placer. No es razonable desterrar definitivamente el hedonismo, el desorden del carnaval ha de seguir —sí, es un imperativo moral— a los días de trabajo. Apolo no puede dejar a Dionisio en el ostracismo. Veinte días de enamoramiento sin reparos, sin precauciones afectivas ni reproches, sin inseguridades ni desavenencias, reúnen por fuerza el ideal impoluto, la esencia fundamental del amor, que no es sino goce, deseo que se realiza y no termina de saciarse, y pasión. Después ya es pura batalla contra la intemperie y la ruina. Pero qué importan el dolor, la añoranza, la resaca del regocijo. La cosa es tirarse al abismo, cerrar los ojos y disfrutar las sensaciones de un enamoramiento breve. Luego siempre tendremos la rutina para escapar de nosotros, opacar las sensaciones y vivir bajo la tenue luz de la prudencia y el recato.

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4 comentarios

  1. MaRtHa agrega este comentario | Permalink

    WOW !!!!
    sI HiCiZtE QuE REFlExIoNaRa
    CoN tU pEqUeÑO ARtIcIlO;
    eN BrEvEz PaLaBRas mE GuStO!!!!!

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  2. La MaNzANa agrega este comentario | Permalink

    y que pasa cuando ese “enamoramiento brevísimo” Se convierte en una sombra de por
    vida…?
    o cUaNdO El “golpe de soledad” Se AfeRRa a tI y No Se Va JaMaS……
    O CoMo TiRaRsE Al Abismo Si Ni SiQUierA DeJo
    FuErZas PaRa Eso…..

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  3. Marlén Carrillo agrega este comentario | Permalink

    Es muy poético tu texto. Sin embargo, yo pienso que más que de un amor breve, hablas de una pasión efímera.
    Sin afán de doctrinar ni de parecer irrespetuosa con tu ideología, me permito exponer aquí, que para mí, el amor no puede ser breve ni longevo. Simplemente es. Y se aman a los seres que están en presencia y en esencia, por el sólo hecho de compartir un pedacito de unidad con algo más superior. El amor perdona ofensas, atiende llamados, sana heridas y mira hacia adelante, nunca hacia atrás. El amor da la libertad de ser y de estar, tanto para el bien del que ama como para su mal.
    Y el amor es tan grande, que los seres humanos tendemos a maximizar el aspecto del amor/pasión de pareja como el sentido unívoco de la palabra amor. Quizá sea porque no nos sentimos aún tan preparados como para amar, empezando por uno mismo.
    Por eso, porque es tan grande, al amor no se le puede rendir una apología, ni una oda ni nada: más bien, simple contemplación… imaginar que algún día el verdadero sentido del amor pudiera acabar incluso con las guerras de un solo tajo, de un solo palpitar, es algo tan inmensamente maravilloso que los seres humanos le sacamos la vuelta a intentarlo.
    Ya lo decía Erich Fromm, en su libro el arte de amar: toda relación de amor de pareja es en realidad un deseo egoísta de quien ama y de quien es amado. El cubrir un hueco, una soledad en el concepto de vida del mismo hombre, es lo que nos lleva a creer que amamos, cuando en realidad sólo es pasión lo que se manifiesta.
    Quizá por ello, las parejas de ancianos que se convierten en buenos amigos sea el ejemplo más sublime del amor.
    Un saludo.

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  4. eLiAz agrega este comentario | Permalink

    Es una loka aventura, en fina presentación, no se si tal vez represente un breve amor, o timido temor al mismo… pues supongo que el amor es para siempre. soy partidario de la búsqueda del amor verdadero.

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