Como habrán notado, desde principios del presente año la Red de Transporte de Pasajeros del DF puso en marcha el programa “ATENEA”, que brinda servicio exclusivamente a mujeres “quienes de forma recurrente son víctimas de faltas de respeto y abusos”, como menciona el boletín de prensa correspondiente; no podemos negar esta incómoda realidad. Sin embargo, creo que las medidas que se tomaron son erróneas. Crear una línea de transporte exclusiva para mujeres implica aceptar que los hombres son incapaces de coexistir respetuosamente con el género femenino durante el transcurso de un simple trayecto. Tomando en cuenta que somos seres racionales, deberían buscarse soluciones alternativas a este problema tales como sanciones más fuertes al acoso, vigilancia rotativa en los transportes o cualquier cosa que no evoque la separación de animales carnívoros y herbívoros en jaulas separadas.
4 comentarios
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Hay otro elemento en juego (además de la triste constante de “género” = varones depredadores [?]) y es el número de pasajeros: convertidos en masa, sí resulta necesario separar (al menos en el Metro a horas pico) a los hombres de niños, ancianos y mujeres porque más allá de la reprobable actitud de acoso, quedan los codazos y los empujones que tod@s damos por ganar un espacio; competencia en que el asunto se reduce a una cuestión de fuerza desleal si mujeres, ancianos y niños deben empujar hombres adultos.
En el fondo es que necesitamos, también, más transporte público
Saludos
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Rodrigo, estoy completamente de acuerdo contigo; un factor determinante es el aumento de transporte, con el que se solucionaría la inevitable invasión al espacio personal de los otros, hombres o mujeres. A lo que me refiero es a que este tipo de medidas no fomentan una cultura de respeto, sino que nos alejan aún más; brindan una “solución” aplicable sólo a una situación determinada (el acoso EN el transporte público) para un problema que se manifiesta en múltiples contextos. La diferencia, o razón para abordar un transporte u otro debe radicar en nuestro destino no en nuestro sexo. Créeme que con muchas o pocas unidades, somos o debemos de ser capaces de respetarnos; y si no sucede así no debemos optar por la solución más fácil, separar a la gente, sino educarla, por complicado que parezca; pero he aquí el dilema…soluciones a largo plazo o a corto plazo? … (o qué opinas?) Saludos!
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Fernanda:
No será que van JUNTOS transporte eficiente y posibilidad de reeducarnos todos? Tienes razón: separarnos en grupo hace más grave el problema porque no ataca el fondo (la creencia de que se puede invadir el espacio de otro porque se tiene la fuerza para hacerlo) pero creo igualmente cierto que ésta parte (al menos en parte) de la necesidad de arrebatar al otro el escaso metro cuadrado sobre el cual viajaremos a donde sea que vayamos… Válete!
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Claro, van juntos! hemos llegado a un acuerdo =)
Bonita semana, Rodrigo.
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