La Nouvelle Vague de petatiu

Rodrigo Flores

Rodrigo Flores Sánchez (ciudad de México, 1977). Es autor de baterías (2006) y estimado cliente (2007). Es fundador y codirector de Oráculo. Revista de poesía. Textos suyos han aparecido en distintas antologías y han sido traducidos al inglés, portugués y catalán.

Sondeo semanal

El iPad sale a la venta en abril. ¿Usted desea comprar uno?

Resultados

Loading ... Loading ...

Publicidad

¿Por qué será que después de tantos, de tantísimos años el viejo nuevo cine mexicano continúa siendo tan malo? Tantos años desde que comenzó a utilizarse este ambiguo e ingenuo concepto; tantos años bajo la luz de los reflectores, en boca de “gente especializada”; tiempo ha desde que los nuevos “realizadores”, guionistas, actores y productores comenzaron a recetarnos la misma porquería indigesta. El nuevo cine mexicano es un concepto polimorfo: sirve lo mismo para darse ínfulas de versado en una conversación chic, como para que los reseñistas y “activistas culturales” justifiquen la presencia en la cartelera de pésimas películas (a muchos periodistas les parece que hablar bonito de bodrios repugnantes es hacer bien al cine del país). Hoy en día podría decirse que el nuevo cine mexicano es una combinación del Arturo Ripstein más aburrido con la nueva ola trendy de los chicos charolastra. Me han conmovido películas recientes hechas en México como Stellet Licht, pero sería mejor borrar de la tierra al nuevo cine mexicano; que abarca igual fastidiosos chantajes melodramáticos (como Párpados azules o Fuera del cielo) que nulidades argumentales (Déficit o Japón). Si yo fuera crítico de cine, les recomendaría que acudieran a las salas a ver cine, y no nuevo cine mexicano. Pero, lástima, no lo soy.


6 comentarios

  1. Walter agrega este comentario | Permalink

    hablas como si tu opinión tuviera alguna importancia, camarada…

    ResponderResponder
  2. Alejandro agrega este comentario | Permalink

    De acuerdo, hay muy poco detrás de conceptos tan oscuros como “Nuevo cine mexicano”, que impulsan todo menos las buenas películas. Luz silenciosa (Stellet Licht) se cuenta aparte, pero también Santa Sangre o Crónica de un desayuno. Propuestas, entre otras, para contender este viejo-nuevo melodrama de la mediocridad.

    ResponderResponder
  3. Alejandro agrega este comentario | Permalink

    Walter:
    tú hablas como si las opiniones aquí vertidas te afectaran. ¿Qué pasa? Cuéntanos

    ResponderResponder
  4. rodrigo agrega este comentario | Permalink

    Hola Alejandro: Gracias por tu comentario.

    Camarada Walter: por el tono displicente, me imagino que tu opinión debe importarnos a todos muchísimo…

    ResponderResponder
  5. rodrigo bazán agrega este comentario | Permalink

    Alejandro:
    ojo, NI SantaSangre NI Crónica de un desayuno valen como ejemplo JUSTAMENTE porque NO pretenden ser “Nuevo cine mexicano” y son cine, nomás
    Sumemos a esto que la primera es re-vieja: nomás ve que Blanquita Guerra todavía no necesitaba plancharse la faz y saca cuentas…
    Saludos
    otro que opina nomás porque tiene boca

    ResponderResponder
  6. Alejandro agrega este comentario | Permalink

    Hola Rodrigo (Bazán),
    tienes toda la razón con lo de Santa Sangre, pero Crónica de un desayuno es de 1999… En fin, creo que habría otros ejemplos (no muchos): Fernando Eimbcke entre ellos.
    Saludos,
    A.

    ResponderResponder

DEJA UN COMENTARIO

Tu correo no lo publicaremos. * Campos requeridos

*
*