Lo que no se concibe sino como marca: la muerte. No la muerte del hombre de Vitrubio. La muerte en Sinaloa o el registro de sus muertos; porque la muerte es inscripción, anatomía, borradura de un cuerpo que se inscribe en un mapa, otro cuerpo. La escritura al vuelo de pájaro o del cadáver del pájaro que cae; encontrar un buitre quiere decir: mal agüero. Ampararse en el testimonio; asentar, no la ojiva del dolor sino su registro elemental: “Un hombre ejecutado y vendado de la cabeza”, es el reporte. Aún hay espacio para otra marca: otro hecho informativo, casi tan corporal como el dibujo realizado por Leonardo. Suceso diáfano como ciertas heridas elaboradas con arma de fuego. Segundo hecho: su hijo fue encontrado ejecutado frente a su familia. La cabeza posee una mueca, la cabeza es la octava parte de un cuerpo humano; el gesto en la cabeza, destrozado por las balas, es sello adicional. Otra marca son las proporciones del cuerpo que pertenecen a la Galería de la Academia, en Venecia.
2 comentarios
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qué fuerte.
es buenísimo
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En el video de “La banda del carro rojo”, cuando se le pregunta al jefe ¿quién es tu jefe?, éste responde: -Yo no sé cantar. La bala es, también, resultado de un duelo lingüístico.
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