La crisis de 1995 se ensa帽贸 en gran medida contra la clase media. La crisis que se avecina, en cambio, ser谩 devastadora para los m谩s pobres. En el 95 la crisis bancaria se llev贸 鈥渆ntre las patas鈥 a las personas que hab铆an contra铆do cr茅ditos para autos y viviendas; a los empresarios con deudas en d贸lares. El Barz贸n estaba formado por quienes ten铆an algo que perder. Desde luego, el encarecimiento de la vida afect贸 tambi茅n a los que menos ten铆an. Pero Estados Unidos crec铆a a buen ritmo, lo cual signific贸 que las remesas arreciaran, la depreciaci贸n del peso inund贸 de maquiladoras a la frontera y el exilio masivo al norte despobl贸 las zonas m谩s deprimidas de Zacatecas, Guerrero y Oaxaca. Mal que bien, los despose铆dos pudieron echar mano de estrategias de sobrevivencia (entre ellas la siembra de marihuana ante la inviabilidad del cultivo del ma铆z).
La crisis que padeceremos a lo largo de los pr贸ximos dos a帽os es de naturaleza distinta. No hay riesgo inminente de que alg煤n banco se declare en quiebra, y tampoco nos acecha la amenaza de un Fobaproa II.
Pero no es el caso de la econom铆a 鈥渞eal鈥, la que tiene que ver con el empleo y la producci贸n. El jueves Hacienda inform贸 que este a帽o se crear铆an s贸lo 300 mil empleos en lugar de los 800 mil que se ten铆an contemplados. No es un dato econ贸mico, es una tragedia social. 驴Qu茅 har谩 el medio mill贸n de personas que iba a ocupar esos empleos? La recesi贸n en Estados Unidos es un estremecimiento ondulatorio que provocar谩 tsunamis sucesivos en la econom铆a de los mexicanos de manera lenta pero implacable. No s贸lo porque dejar谩 de absorber gran parte de los 400 mil mexicanos que sol铆an irse cada a帽o, tambi茅n porque cerrar谩n maquiladoras, disminuir谩n los ingresos tur铆sticos y descender谩 el env铆o de remesas: verdadero subsidio a la pobreza.
El 40 por ciento de los beneficiarios de remesas son pobres, seg煤n la Sedesol. Pero con la disminuci贸n de env铆os una porci贸n importante del 60 por ciento restante engrosar谩 las filas de los menesterosos.
En beneficio de Calder贸n y su gobierno habr谩 que decir que la crisis actual procede del exterior, mientras que la del 95 fue producto de errores de las autoridades de aqu茅l entonces. Sin embargo las consecuencias pol铆ticas ahora pueden ser infinitamente mayores.
Lo que sucede en Morelos con la rebeli贸n magisterial es un fen贸meno complejo, imposible de abordar en este breve espacio, pero un indicio de lo que puede suceder con la creciente exasperaci贸n de actores sociales frente a la disminuci贸n de un pastel peque帽o y mal repartido. La tentaci贸n de reprimir para salir del problema ser谩 enorme. En un contexto de tal explosividad social enfrentar la disidencia a golpes es la manera m谩s r谩pida de incendiar la pradera.
Podemos no estar de acuerdo con Guillermo Ortiz o con Carstens, pero nadie puede negar que sean expertos en la materia. Sin embargo no puede decirse lo mismo de los operadores pol铆ticos de Calder贸n. Carecen de habilidades para negociar acuerdos estructurales, ya no digamos para desmantelar el campo minado en que habr谩 de convertirse la geograf铆a nacional.
La pregunta del memorable libro de Julieta Campos, 驴Qu茅 hacemos con los pobres? Es hoy m谩s pertinente que nunca. Aunque esa pregunta bien podr铆a trocarse en otra m谩s dram谩tica: 驴Qu茅 van a hacer los pobres con el pa铆s que les desprecia? www.jorgezepeda.net
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