Entre los progres de alto nivel –la racilla que labora “salvando al mundo” desde la ONU, la OEA, etc…– también sucede otro misterio. Muchos de ellos, sobre todo latinoamericanos con buen puesto –digamos, un P-2 o P-3 en la ONU– optan por tener servidumbre en su casa. Pero no sólo eso, sino que “le hacen el paro” a una morra de su país y se la llevan a la ciudad donde laboran (Nueva York, Washington, Paris, Viena…). Allá, les pagan por lo general menos del salario mínimo local, “les vuelven a hacer el paro” dándoles un cuartucho en su casa y dándoles la grandísima oportunidad de viajar a su patria para ver a sus hijos y familia ¡una vez al año o cada dos años!. Pero, eso sí, ay de las desagradecidas que se les ocurra embarazarse o tener galán y llevarlo al cuartucho.
Anteriormente, digamos con los “coolies” chinos en Polinesia, a eso se le llamaba “exclavitud temporal” o “exclavitud por contrato temporal”. Pero, claro, en el caso de estos progres está justificado: ¡están muy ocupados salvando al mundo como para perder el tiempo en cuestiones domésticas!
1 comentario
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Me suena, me suena…. Te mando un beso!
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