Siempre es bello ver edificios hermosos. Cuando un turista viene a México lo llevamos, seamos ateos o no, a nuestras iglesias (a qué mas va uno a lugares como, por ejemplo, Tonanzintla). Por supuesto, para hacer edificios monumentales se requiere de harto poder y harto dinero. Antes, en nuestro país y Europa, el poder lo tenía la iglesia; luego pasó al gobierno (Bellas Artes, la UNAM, etc…) y, ahora, al rededor del mundo, parece que el poder de construir grandes obras de arquitectura lo tienen sólo los grandes corporativos (para muestra, la fantasía arquitectónica de Dubai). Tal vez, el único gran ejemplo de arquitectura religiosa que se ha construido últimamente es esta joya:
http://girlsoloinarabia.typepad.com/girl_solo_in_arabia/2008/10/al-saleh-mosque.html
No me gusta la arquitectura como símbolo del poder, pero me gusta la arquitectura. Así que trato de olvidar quién hizo qué (a veces es imposible).
1 comentario
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Wow! No lo había visto así…tienes razón, antes era 100% arte, esos son más bonitos y más imponentes…
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