Britney Spears fue la imagen pura y santa del pop. O así fue promovida en su tránsito de estrella infantil a juvenil, en una carrera meteórica y ascendente. De la mano de Paris Hilton –la niña mala favorita de la industria– Britney refleja hoy una imagen decadente, que al mismo tiempo exhibe el deterioro del conservadurismo estadounidense. ¿Se levantará? En otro tema, ¿por qué las grandes superestrellas de Hollywood, las de sueldos millonarios, no aparecen en las principales nominaciones al Oscar? En cambio, algunos son protagonistas frecuentes de escándalos públicos. Pero la industria intenta ponerle un alto a los caprichos y a los altos sueldos de actores que no generan ganancias. El guión lo es todo, según el nuevo sistema que han ensayado con éxito los estudios. Los ejemplos a seguir son las sagas de “Harry Potter” y “El Señor de los Anillos”, que triunfaron sin famosos en la nómina. El dominical también presenta a los siete maestros del ajedrez mexicano, los pros y contras del uso del etanol como combustible alternativo y cómo preparar los platillos que más le gustaban a Casanova…

¿Qué puedo hacer?