¿Por qué no trato mis desórdenes químicos?

Goris (Alberto Fabela)

Egresado de la Licenciatura en Artes Visuales de la Escuela Nacional de Artes Plásticas. Como Editor de Arte de Versalitas SC, despacho de consultoría editorial, es corresponsable del rediseño gráfico de los siguientes diarios mexicanos: El Siglo de Torreón, El Siglo de Durango, La Voz de Michoacán, San Luis Hoy, Pulso de San Luis Potosí, Enfoque Informativo Nayarita y Zócalo de Coahuila. Actualmente, a la par de la Dirección Gráfica de Versalitas, es Editor de Arte de la revista Energía Hoy. Ha recibido varios premios de la SND.

Sondeo semanal

¿Usted ha visto alguna película relacionada con el Bicentenario?

Resultados

Loading ... Loading ...

Publicidad

Iba yo por la calle, pateando botes camino a mi cantina favorita –El tálamo de Liborio– pensando en la suerte que le espera a mis bolsillos, haciendo cuentas y planes para sortear mi crisis.

Mientras devoraba metros, imaginé a los líderes sindicales del SNTE dirigirse a la novia de Chucky diciendo: ¿Y la Hummer amá? Acto seguido ella sacaba la chequera y ¡ámonos! una trocota a cada uno de esos barbajanes. No importa que para llenar el tanque de uno de esos armatóstes se necesiten unos 900 pesillos.

Mi coraje aumentaba al pensar: cómo es que ante la certeza de que un grupo de empresarios codiciosos especuló con el peso –sangría que se chupó el 10 por ciento de las reservas de las arcas nacionales–, el secretario de Hacienda se limitó a lloriquear diciendo que se les va a investigar . Me imaginé que los carroñeros de las finanzas reían como Demi Moore en “Propuesta indecorosa”, echados en un gran colchón retozando entre pacas de dólares.

Recordé los casos de Esteban Palacios, albañil regio preso por capturar un oso que después murio, y de Raúl Cadena, un mesero juarense que fue detenido por capturar una tortuga que se encontró en la ribera del Río Bravo. En estos casos la Justicia se impartió de forma justa y expedita –lo cuál mitigó un poco mi rabia–, los dos al tambo por depredar nuestra fauna. ¡Ándele cabrones!

Ya en la cantina, frente a mi primer cerveza y tratando de entender a que juegan los exratones verdes ahora ratones blancos –yo entiendo que esto es porque el sueco esta experimentando– mi plática conmigo derivó en la posibilidad de tomar algún tratamiento para mitigar mi neurosis y ocasionales depresiones. Al terminar el partido y ante la certeza de que este país hace agua por todos lados, decidí que no hay paliativo ni chocho que sirvan para afrontar la peor de las situaciones, el vacío.

La verdad es que en este país, en las praderas de las canchas o en los salones de Palacio no hay ni idea, ni figura.


DEJA UN COMENTARIO

Tu correo no lo publicaremos. * Campos requeridos

*
*