Soy Fan

Lorea Canales

Lorea Canales es abogada, periodista y escritora. Estudió derecho en el Tecnológico de Monterrey e hizo la maestría en la Universidad de Georgetown. Antes de escribir sobre temas jurídicos para el periódico Reforma, trabajó en diversos despachos en Monterrey y Washington y dió clases de Derecho Público en el ITAM. Trabajó en el equipo de campaña de Felipe Calderón. Su más reciente publicación fue el perfil del cementero regiomontano Lorenzo Zambrano para el libro Los Amos de México. Actualmente vive en Nueva York con su esposo y dos hijas. Recién terminó la Maestría en Escritura Creativa en la Universidad de Nueva York. Está por publicar su primera novela.

Sondeo semanal

¿Qué tipo de descargas realiza más con su dispositivo móvil?

Resultados

Loading ... Loading ...

Publicidad

Gran parte de mi tiempo me la paso admirando a otras personas, de todo tipo: desde cocineros, yogis, políticos, hasta actores, escritores, poetas, artistas, deportistas, músicos. Soy Fan. Admiro y admiro la increíble capacidad de los seres humanos, desde la señora que vende quesadillas en la esquina y cada mañana llega con sus tupperwares bien preparados de nopales, hongos y papas, su masa, su comal hasta una súper estrella como Lorena Ochoa quien ha dominado el golf mundial. Leo biografías, busco sus páginas web, sigo atentamente sus carreras y sí me preocupa saber si Rafa Nadal se va a recuperar para Indian Wells, o si Ferrán Adriá volverá a cambiar el mundo de la cocina ahora que cierre su restaurante y se dedique solamente a enseñar e inventar.

Leo con fascinación el nuevo libro de J. M Coetzee porque aunque tengo mucho que hacer, no puedo no leerlo si es uno de mis autores favoritos. Le debo mi lectura, al menos así lo siento yo. Normalmente me da un poco de vergüenza ser tan fan y justo hoy en la mañana que me la pasé perdiendo el tiempo obsesionada viendo una nueva estrella en mi cosmología, alguien quien hasta ayer ni siquiera conocía, pero cuando desde la mesa de la pizzería vi los brincos altísimos del snowboarder me maravillé, éste hombre da tres rotaciones completas al mismo tiempo que hace dos maromas y aterriza. Intenté buscar el google cual es la distancia de los saltos, no encontré, pero sí encontré que otro Snowboarder del equipo americano está intentando volver a caminar después de un accidente en donde cayó de cabeza. Estos brincos son peligrosísimos y se están jugando la vida, sólo que Shaun White logra hacerlo parecer fácil.

Fue evidente en las Olimpiadas que nadie le llega ni a los talones, y algunos de los competidores se quejaron que esto se debe en parte a que Shaun tiene una pista propia de Snowboarding, patrocinada por Red Bull. En medio de las montañas de Colorado, en un lugar accesible sólo por helicóptero, Red Bull le construyó a Shaun una media pipa para que pudiera practicar. Al contrario de los anuncios de Lorena Ochoa en Aeroméxico que siempre me dieron un poquito de vergüenza, el proyecto de Red Bull me parece el ideal del patrocinio, la marca se beneficia a la vez que permite al deportista mejorar. Red Bull pudiera haberle pedido a Shaun que apareciera en discotecas, o sesiones fotográficas interminables, cosas que en lugar de ayudarlo lo distraerían, en cambio con el patrocinio White encontró la motivación que necesita para llevar su deporte a otro nivel. En temporada baja, cuando no hay nieve, Shaun se dedica a la patineta, dice que para fortalecerse pasa hasta cuatro horas cada día en la patineta. “Es muchísimo trabajo,” dice White en un video para el New York Times, “mis piernas se hacen más fuertes, y ni siquiera me doy cuenta porque me estoy divirtiendo.” Pero el hecho que se divierte no le quita ni un ápice la disciplina que tiene, “hacer algo todos los días, me da paz mental” dice, “te hace sentir bien saber que estás avanzando.”

Cuando veo a una persona que es tanto mejor que los demás en su ramo, me quito el sombrero, porque el trabajo y la dedicación que necesitan para lograr esto es nada menos que admirable.

Me viene a la mente una entrevista de Carlos Cuarón de hace un tiempo para el periódico Reforma, en donde dice que los mexicanos no soportan el éxito. Buscando la cita que aquí les va, encontré una nota de Sergio González Rodríguez de quien también soy fan. “No sé si soy celado u observado con bronca, pero como mexicano asumido que soy, México no perdona el éxito. Somos unos pobres imbéciles. Nuestra actitud es la de regodearnos con la derrota, pateamos al muerto.” Eso dijo Carlos Cuarón. A lo cual González Rodríguez añade en su artículo una cita de Emilio Azcárraga que es aún peor: “México es un pueblo de clase muy jodida que no va a salir de jodida, por lo tanto, hay que darle diversión”. Y yo pienso, mientras me divierto viendo los saltos de Shaun, que quizás si admiramos, si nos tomamos el tiempo de ver la grandeza humana, algo de eso se nos pegue. Yo de ver imbéciles, asesinos y cabrones, ya me cansé.


1 comentario

  1. Montserrat agrega este comentario | Permalink

    Lorea!

    Me encantó tu texto! Soy tu fan!

    Saludos,
    M.-

    ResponderResponder

DEJA UN COMENTARIO

Tu correo no lo publicaremos. * Campos requeridos

*
*