No he tenido mucho tiempo para ver los Juegos Olímpicos de Beijing (corrección política de Pekín) 08. Sin embargo tengo ciertas varias cosas.
El ingenio, el trabajo, la imaginación, y el esfuerzo del ser humano no tiene límites, ¿qué mejor muestra de esto que la inauguración? Un relato-visión-show donde cabrían perfectamente Alicia y todo su país o Dorothy y su legión de tunantes.
Otro tema es que el dinero siempre será dinero y los hipócritas siempre serán hipócritas. Muchas golpizas a los tibetanos, mucha falta de Libertad, mucha polución por todos lados pero a la hora buena, Don Sarkozy, Don Bush y varios de su calaña estuvieron con su traserito bien apoltronado en el Nido de Pájaro.
Como siempre en el caso mexicano, el coraje y la dedicación de los jóvenes deportistas merece un aplauso. La demagogia y el oportunismo de los dirigentes son dignos de algún buen tormento chino.
Para terminar, circula en internet la fotografía oficial de la selección española de baloncesto donde sus integrantes se jalan los ojitos con sus dedos para simular ser chinos. Por supuesto que el dedo flamígero señalando un supuesto racismo no tardó en aparecer. Esos políticamente correctos que pregonan la tolerancia para todo deberían empezar por ellos mismos y entender que habemos muchos que a los chinos nunca les llamaremos ‘ojo estirados’, a los gordos ‘horizontal impedidos’ o a los tarados que nos gobiernan ‘servidores públicos’. Mejor, como diría el comercial: “échense una sopita”, o en este caso, unos noodles.
Textos anteriores de Goris (Alberto Fabela)


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