Despierto en la mañana, parece cualquier otro día; hace algún tiempo que no tenía espacio para observar mi casa, las escaleras ni el árbol de navidad puesto desde finales de noviembre. Mi recámara, que juraba una noche anterior estaba hecha un desastre, se encuentra limpia y ordenada. Salgo a la calle y los vecinos, que supongo eran mis vecinos, me saludan. Camino y toda la gente parece animosa, feliz. Sin comprender el cambio tan abrupto en las inmediaciones de mi hogar, recuerdo que navidad está cerca, no esa navidad del 24, la navidad de antes, la de salir a la calle y hablarse bonito, de los automovilistas que ceden el paso a los peatones, de las familias enemistadas que se abrazan y felicitan; la generosidad llueve y el respeto, como el smog que a diario respiramos, entra en las entrañas de cada habitante. Sí, la irreal burbuja de navidad está activada.
Lástima que en unos días regresemos a la normalidad, grítense, ignórense, que abunden las muecas, los asesinatos y robos, secuestros, corrupción y el desorden social. Ahora, aprovechemos que los ángeles vienen sólo en diciembre y los demás meses el infierno se vuelve nuestra única realidad.
1 comentario
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La Navidad es una buena època para reflexionar en las acciones cotidianas y sus consecuencias.
Es tiempo para buscar renacer y ser mejor, esperar que se concrete efectivamente y no se quede sòlo en buenos deseos, como una burbuja de jabón, sòlo dure muy poco tiempo y desparezca.
Aprovecho para desear a todos los autores y directivos de Dìa Siete. com que en estas fechas haya paz, armonía, salud y amor en sus vidas y en el entorno familiar. Reciban un fuerte abrazo y siga el éxito en 2010
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