Y si en México se respetara la ley… todavía creeríamos.
Lo que es inconcebible es que la declaración de un diputado –en este caso Cuauhtémoc Velasco Oliva, de Convergencia- acerca de un supuesto soborno de 2.5 millones de dólares a legisladores para que voten la reforma energética de Felipe Calderón, quede simplemente en “chisme”.
No está el horno pa’ bollos, por lo que las acusaciones de un “representante del pueblo” en la Cámara de Diputados debería investigarse a fondo. Lo mismo si Velasco miente, porque es inadmisible que sus dichos se tomen a la ligera y enturbien, aún más, las aguas del río revuelto.
A los legisladores y al Ejecutivo Federal les exigimos más seriedad en esta discusión, que no es mínima: sin Pemex nuestro futuro, a muy muy corto plazo, está en riesgo. Así de sencillo, y sin tanto chisme.


¿Qué puedo hacer?