Hace unos días, caminando por una gran avenida de una gran ciudad*, una gran camioneta negra se detuvo junto a mí en un alto. Voltee y, asomado por la ventana trasera, había un gran hombre con un rifle en manos. Hicimos contacto con los ojos, en ese momento, el hombre me empezó a hacer unas señas con la mano derecha, que yo interpreté como 1- Es un “Hombre de negro” y me está borrando la memoria, como soy turista, me darán por desaparecida y quién sabe si algún día regrese. 2- Algo acaba de pasar, pronto se bajará de la camioneta y empezará el tiroteo, mi objetivo: protegerme de la bala perdida.
Acto seguido, el hombre saca la cabeza de la ventana y apuntando con su rifle grita: “Despejen! Despejen! Despejen!”. Lo primero que pensé fue en aventar mi bolsa y tirarme al piso, sin embargo, a la gente de alrededor no parecía importarle lo que estaba sucediendo. Por lo tanto, después de unos segundos de reflexión, decidí bajar la mirada y caminar en dirección opuesta a la gran camioneta. Cuando la luz verde se encendió y la camioneta dio la vuelta, retomé mi camino. Asustada, me metí al primer café que encontré.
Ya en la tarde, le platiqué la historia a mis amigos locales. Me dijeron que seguramente eran guardaespaldas y que tal vez seguían a alguien importante y que por eso los “hombres de negro” iban armados.
¿Es eso lo que llaman pura paranoia?
* Advertencia: esto no sucedió en la ciudad de México, aunque, al vivirlo no pude evitar sentir una gran nostalgia.
3 comentarios
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Entoces ¿cuál otra gran ciudad? ¿era en este país? porque la única ciudad que hay en este país es el DF, creo
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mmmm…. cual fue el problema??? no te entiendo, tambien los guaruras se ganan la vida asi… he visto cientos de ellos en la ciudad de México… llevan las armas listas para repeler un ataque, no te estreses amiga ya es parte de nuestra cultura y si tienes duda, ve a periferico rumbo a cuernavaca en viernes y veras un desfile de escoltas increible. Cuando quieras hablamos mas del tema, tranquila mejor te invito un cafe.
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Como buena chilanga este donde este, camino por la calle con un ojo hacia el frente y otro viendo las sombras y los reflejos. Voy escuchando mis pasos, concentrandome para ver si no hay otros que los siguen. Algunos le llaman paranoia, otros le llaman ser cuidadosa. Conozco a 32 amigos que han sido asaltados, 2 que han sido secuestrados y uno al que mataron. Lo peor es que no soy rara, la mayoria de los mexicanos contamos historias similares. Entiendo que estes asustada y que aun en otra ciudad, la sombra de la inseguridad te siga.
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