Hoy fui a Miguel Ángel de Quevedo a comprar libros y me topé con uno de Maitena, caricaturista que me agrada por su mirada incisiva y capacidad de encontrar lo hilarante y ridículo de las cosas cotidianas que a veces nos atormentan. Hojeando sus caricaturas vino a mi mente un conflicto por el que alguna vez todos tuvimos que pasar: Vocación vs. Seguridad económica.
Ante el eterno dilema de dedicarse a aquello que te apasiona, sin importar lo que venga, o consagrarse a algo que ofrezca teóricamente una mayor estabilidad económica, se encuentra un valiente gremio conformado por todos esos pobres niños a los que les gritoneaban a diario en la escuela: ¡Deja de hacer dibujitos y ponte a trabajar! A mi parecer, son los caricaturistas la prueba viviente de que uno puede vivir de hacer lo que más le gusta, sin importar en qué consista, siempre y cuando lo haga con pasión y entrega.
5 comentarios
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Lo que tú mencionas es un dilema fundamental en la vida, ¿hacer lo que me gusta, aunque no tenga de inicio perspectivas de grandes ingresos económicos?.
Sin duda la decisión que se tome, marca tu existencia para siempre. Algunos hemos tenido la suerte haber elegido como actividad profesional nuestra vocación y sentirte bien y no estar sufriendo día a día una trabajo que te agobia y te tortura emocional y físicamente hasta enfermarte.
Estoy convencido que hacer lo que te gusta y hacerlo bien, generalmente te permite vivir de manera decente, la vida es una sola y es importante aprovecharla para aportar a los demás algo valioso, dejar huella positiva y que tus hechos trasciendan por lo bueno que hiciste, porque es con pasión y entrega.
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Jaime, tan cierto lo que dices; la vida es una sola y dedicarse a algo que no nos gusta es la receta perfecta para desperdiciarla. Aunque no sé a qué te dediques me alegra escuchar que aquello coincide tu vocación, porque no sólo es cuestión de haber tenido la suerte de elegirla, sino el valor y para mí eso siempre será algo admirable. Que tengas bonita semana, gracias por escribir!
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El “exito” de una persona no radica en el “gusto”,si no en el volumen de conocimientos academicos teoricos y practicos que tengas, enfocados en alguna actividad , que con el tiempo y la experiencia otorgan, una especializacion que te permitira resolver los problemas inerentes a esa actividad y a su vez te ofrecera una estabilidad, mental espiritual y economica,aunado todo esto a unas buenas relaciones interpersonales,siempre que necesitamos un producto,actividad o servicio,recurrimos al que consideramos el mas optimo,dejando el costo y el tiempo segun se necesite.Nunca he recurrido a alguien que no sabe y pocas veces a alguien malumorado o despota.
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“Osonavegante”, considero importantísimos los factores que mencionas, más que importantísimos, indispensables sobre todo el primero y el último, conocimientos y actitud. Para serte sincera no entiendo cómo el “resolver problemas inherentes a esa actividad pueda ofrecer estabilidad espiritual” puesto que uno puede ser buenísimo para resolver equis tipo de problemas, y esto traerá dinero, mas si nuestra actividad diaria se cifra en algo distinto a nuestros verdaderos deseos es obvio que no se podrá estar satisfecho. Entiendo tu punto en cuanto a la relación éxito-gusto, a lo que yo me refiero es a la relación vocación-seguridad económica, haciéndo énfasis en como hasta las actividades más impensables pueden ser un modus vivendi.Un saludo, gracias por tu opinión!
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La tranquilidad espiritual viene cuando sabes identificar el problema y encontrar una solución optima, partiendo de todos tus conocimientos, ejemplo, si eres mecánico automotriz sabes que piezas quitar y como; y será tu decisión,repararla o comprarla nueva, si eres abogado sabes que dichos y hechos se integran y cuales no, si eres contador sabes que se suma y que se resta, de esta manera tu conciencia o espíritu estará tranquilo porque todo lo que sabes lo aplicaste. SABES LO QUE HACES.
La vocación es un deseo(quiero ser) y el deseo es una necesidad de satisfacción(ahora soy), una vez alcanzado, de ti depende mantenerlo, y orientarlo al ámbito económico para que sea capitalizable que te deje dinero vamos ¡Genios pobres, es casi una regla! “las actividades más impensables pueden ser un modus vivendi”SIEMPRE Y CUANDO SEAN CAPITALIZABLES, los poetas no ganan mucho que digamos, pero pueden ser magnates o salarios minimos, para llenar el estomago y luego danzar o pintar ,torear o contar estrellas, para llenar el corazon.
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