Recibí un envío de Estados Unidos inesperadamente; era la bufanda que, durante “nuestra” estancia en el hospital, le tejí a mi abuelo para cuando saliera de ahí, lo cual no sucedió.
Me impactó verla aquí, paradójicamente verde, pues lo que alguna vez pretendió ser una demostración de mi certeza en la existencia de un mañana, hoy entre mis manos no era más que la cristalización de un cúmulo de esperanzas frustradas.
Ahora, ese pedacito de tela significa tantas cosas para mí, que mientras me vestía por la mañana sentí la tentación de guardarla para un día especial, pero no. El que haya regresado a mí sin haber cumplido su función, me demuestra que el único día especial es el de hoy.
3 comentarios
-
Sabes Fernanda, el amor es un sentimiento y como tal carece de un cuerpo físico, a pesar de ello es capaz de expresarse en acciones y palabras que demuestran su existencia.
Tu bufanda fue tejida con amor y esperanza, es un símbolo de lo que representa tu abuelo y lo digo en presente, porque aunque él ya no esté, seguirá por siempre en tus recuerdos y en tu sentir.
Responder -
Verde, el color de la esperanza. Tenés una sensibilidad muy especial Fernanda, le comenté de ti a un amigo de Buenos Aires que tiene una revista allá, escribíme por acá por favor y te cuento más del proyecto o decíme cómo puedo contactarte. Sé que hace tiempo te habés molestado por un comentario que te hice, disculpáme sólo era un cumplido ya que independientemente de que escribís muy bien en verdad eres hermosa a pesar de que ahora salís cubierta hasta el cuello y aun más… y pues nada disculpáme, lo de la revista va en serio, ojalá me podás responder y te envío la información para que lo veas. Quedo en espera de tu respuesta, Alejandro Luppi.
Responder -
Jaime! Como siempre un gusto leerte, pues sí supongo que siempre vivirá en mí. Gracias por tus palabras, un abrazo.Espero te encuentres muy bien.
Responder


















Compartir