El titular de la Secretaría de Salud, José Córdova Villalobos, salió el miércoles 22 de abril a difundir la existencia de casos “atípicos” de influenza en nuestro país. Lo hizo de manera campechana, minimizando y descartando cualquier riesgo mayor.
Específicamente afirmó que entre el 18 de marzo y hasta la fecha, se habían presentado 20 fallecimientos derivados de esta enfermedad a nivel nacional.
Mencionó también que 13 de los decesos se concentraron en el Distrito Federal, y agregó que existía una alerta y monitoreo a nivel nacional para detectar cualquier brote adicional.
Córdova Villalobos rechazó de manera constante y en repetidas ocasiones que se tratara de una epidemia, o que hubiera la posibilidad de una mutación del virus de la influenza, de manera que éste se tornara más agresivo y peligroso, incluso para aquellos que no están dentro de las edades de mayor riesgo, es decir, menores de 5 años y mayores de 65.
Ayer, en cadena nacional, “al cuarto para las once”, el secretario reconoció que se trata de una epidemia y también que hubo una mutación del virus, y anunció la suspensión de clases en el sector educativo del Distrito Federal y el Estado de México, tanto privado como público y en todos los niveles.
Dados los antecedentes, y después de analizar la información con compañeros, llegamos a la conclusión de que la acción tomada para el Gobierno Federal sólo puede responder a dos hipótesis.
1. El asunto es más grave de lo que se ha difundido, y el Gobierno Federal busca darse del viernes al domingo, tiempo suficiente para ver cómo evoluciona el problema y decidir si toma o no medidas adicionales de emergencia.
2. El Gobierno Federal prefiere que se le acuse de extremadamente cauto y toma previsiones más allá de lo normal para controlar el problema, en vez de que arriesgarse a que luego se le tache de irresponsable por no actuar a tiempo.
Lamentablemente, déjeme decirle que nos inclinamos a pensar que es la primera, y no la segunda hipótesis la que motiva las decisiones hechas públicas desde Los Pinos. Ojalá que nos equivoquemos.
El problema es de tal magnitud, que pese a la importancia que uno pensaría tienen, Ciudad Juárez y el estado de Chihuahua, para Felipe Calderón en lo que se refiere a la lucha contra el narcotráfico, el Presidente decidió cancelar su gira por allá. Entonces qué puede uno imaginarse.
La burra no era arisca, la hicieron.
2 comentarios
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Creo que ahora sí puedo exclamar aquella famosa frase: “Tengo miedo”… y lo tengo desde que la Secretaría de Salud anunció lo referente a las muertes provocadas por la Influenza ya que es lógico que no den cifras reales por no generar pánico.
Así que oficialmente es epidemia, a ver que pasa…
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Amigo, excelente tu nota. Te mando un abrazo. Y como dice la morrita del comentario de arriba.
(yo también) Tengo Miedo.
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