El 8 de julio se cumplieron dos años de la desaparición de Rafael Ortiz Martínez, reportero del periódico El Zócalo de Monclava Coahuila y cinco años y medios de la desaparición de Jesús Mejía Lechuga, conductor del Noticiario A Primera Hora, que se trasmite en Martínez de la Torre, Veracruz. Jesús fue el primer periodista desaparecido en el sexenio de Vicente Fox, 1, 865 días de ausencia. Increíble pero cierto, la investigación del caso sigue abierta y de Jesús nada se sabe. Sus compañeros han perdido la esperanza de volverlo a ver, sólo su familia sigue a la espera que un día regrese. Rafael, el joven reportero de El Zócalo no ha corrido con mejor suerte, igual que los otros seis periodistas desaparecidos. Las autoridades se han olvidado de ellos. ¿Cuántos días? ¿Cuántos sexenios deben pasar para saber dónde están? o ¿qué fue de ellos? Mientras la Fiscalía Especial de Atención de Delitos contra Periodista con un presupuesto de 1,558.278.00, sigue sin dar resultados pero también sin dar la cara a los medios. Pero también habría que preguntarnos: ¿A dónde está la responsabilidad de los medios frente a este silencio y eminente olvido? ¿A dónde las de los periodistas? ¿En qué están fallando las organizaciones defensoras de la libertad de expresión? ¿Acaso hemos perdido la capacidad de indignarnos? No olvidar es un reto.


¿Qué puedo hacer?