Todos los dÃas me encuentro leyendo 1 hora (¿2?) el periódico, bueno en realidad son un par de periódicos (¿2, 3, 4?) Tengo una vida muy ocupada, 2 niñas, colegios, trabajo, compromisos, la casa, y tanto tiempo leyendo noticias, me parece cada dÃa una indulgencia y también una estupidez. ¿Porqué tengo que saber cuantos murieron ayer decapitados en Guerrero, si el Barca ganó o perdió, qué ha pasado con Maddoff, si las pistas de patinaje son o no un éxito, y si Britney Spears se casó o no virgen? ¿Por qué tengo que leer la última dieta para diabéticos, la biografÃa de la poeta que invitó Obama a la inauguración, y el editorial de Jesús Silva Herzog Márquez? Y de todas formas siento que no me entero de nada. Como dicen acá: It is a waste of time. Pero, is it? La semana pasada trabajé escribiendo un artÃculo para el periódico, estuve, digamos, en el otro lado de la moneda. Para hacerlo, entrevisté cerca de 10 personas (5 saldrán mencionadas), leà unos 10 reportes financieros, e igual número de notas al respecto. La nota era sobre una empresa que hace un par de años pasé al menos seis meses investigando, asà que más o menos sabÃa de lo que se trataba, y aun asà tuve que digerir una cantidad absurda de información para escribir un artÃculo medianamente decente sobre el tema. Entonces, pensé, ¡eureka! si todos los periodistas hacen lo mismo, digieren toneladas de información, para darme un par de párrafos coherentes, pues lo menos que puedo hacer es leerlos. Sentà que quizás ese par de horas ante el periódico me daban una idea, pequeña, abstracta, de lo que estaba pasando en el mundo, pero que eso me ayudaba a sentirme no tan perdida, cuando menos un poco conciente de lo que pasa a mi alrededor, y que eso definitivamente vale un par de horas al dÃa.
Textos anteriores de Lorea Canales


¿Qué puedo hacer?