Les aseguro que en los confines de mi torrente sanguíneo corre más plomo que esoterismo, pero sinceramente he quedado sorprendido por todo lo que ha ocurrido en materia catastrófica desde que iniciaron las protestas pro tibetanas con el fin de boicotear los futuros juegos olímpicos, que parece sí se van a celebrar en China este mes de agosto a pesar de todo. Las imágenes han sido tan impactantes que no sé si calificar los hechos como un simple cúmulo de coincidencias, mal karma o “ira divina”, pero el que los dos desastres naturales más cruentos y espectaculares del año hayan sucedido justamente en países –China y Myanmar– que han oprimido abiertamente a los tibetanos y/o budistas, creo que es suficiente estímulo para cosquillear, aunque sea un poco, el escepticismo de cualquiera.
Textos anteriores de Ari Volovich1 comentario
-
Sí…yo creo que hasta los dragones (representantes de la naturaleza para las culturas orientales) ya hasta han de estar todos asustados (o enojados) con esta actitud de los prepotentes chinos. Creo que hasta el más escéptico se dará cuenta que hay alguna actitud negativa que repercute en cierto modo en la naturaleza humana y en la naturaleza en general.
Votos a este comentario: 0



¿Qué puedo hacer?