Respecto de las reformas, los partidos y los empresarios en México

Guillermo Fadanelli

Guillermo Fadanelli nació en Ciudad de México, en 1963. En 1989 fundó la revista Moho, que sigue dirigiendo. Entre otros empleos memorables tuvo el de vendedor de bienes raíces, arriero, vendedor de árboles navideños en una esquina de Nueva York; también atendió en el mostrador de una pastelería en Madrid. Es autor de relatos y novelas y ha colaborado en las más diversas publicaciones: desde fanzines hasta diarios de gran circulación.

Sondeo semanal

¿Entre sus propósitos de inicio de año está comenzar una dieta?

Resultados

Loading ... Loading ...

El problema más grave en nuestra vida pública es la ausencia de representación política. El sistema de partidos ha perdido todo sentido y los políticos, es decir, nuestros sirvientes y supuestos veladores del bien común, no tienen más preocupaciones que obtener poder, hacer carrera y obedecer a sus jefes (no a los ciudadanos, sino a otros como ellos, sólo que más encumbrados). Los empresarios, por su parte, se dedican a la acumulación de bienes, el crecimiento de sus negocios y, en contubernio con los políticos, gozan de privilegios inmensos: carecen de visión humanitaria y ecológica, no conocen su país a fondo y habitan en un feudo rodeado por una sociedad miserable. No tiene ningún caso que se hagan reformas si los beneficiados serán siempre los mismos, y los pobres continuarán siendo pobres. Las décadas se suceden y las diferencias económicas y sociales se agigantan. Pero lo más grave es que al ponerse en entredicho y destruirse la representación política, los ciudadanos viven ya desde hace tiempo una orfandad civil que los deja a expensas de la delincuencia empresarial y en general del crimen organizado. Los partidos no son ya la vía para formar una democracia plena y ninguna solución real puede provenir de su parte: son un obstáculo para un vida en verdad civilizada. La tendencia socialista no está de ningún modo representada en los partidos, ni tampoco los cambios en beneficio de un país pueden provenir de un mesías o de un líder carismático. Sólo partiendo de una nueva ética social que prescinda de los políticos y presione desde abajo para lograr cambios en beneficio de una vida menos miserable, es posible pensar en un futuro. Estamos trabajando en ello.

Califica: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas
Loading ... Loading ...

4 comentarios

  1. Marlén Carrillo Hdz. agrega este comentario | Permalink

    Es muy cierto: de ser “mandatarios” en sentido lato, es decir, ejecutantes de un mandato, de un mandado, una encomienda, los políticos han invertido los papeles y sus representados (los mandantes, la gente) son los pisoteados con sus ambiciones y su falta de escrúpulos.

    De los empresarios, leí en un comentario de los de aquí, que son gente encumbrada que no tiene patria ni sentido de patriotismo ni honor. Supongo que eso sólo la evolución de las especies (si es que alguna vez hubo alguna) podrá solucionarlo. O quizá tal vez un sistema verdaderamente honesto y equitativo, que deje de lamer los pies a quien no se lo merece.

    Y aunque la formación de una nueva ética social suene a una entelequia, tarde o temprano esto se concretará en un nuevo sistema, en donde esta vez, la gente sí pueda alzar la voz sin necesidad de violentar nada, sin seguir a ciegas a gigantes de humo ni cosas por el estilo.

    Un saludo.

    Votos a este comentario: 0
    Responder a este comentario
  2. María agrega este comentario | Permalink

    Mejor dicho, no es posible.

    Votos a este comentario: 0
    Responder a este comentario
  3. Flor Sarabia agrega este comentario | Permalink

    Nos inundan de noticias, discursos, cifras, debates y consultas hasta el hartazgo tratando de dividir, como históricamente siempre ha sido, para lograr eso que cada partido pretende y muy coherentemente lo describes.

    Esto es sobre todo para darte las gracias por emitir una opinión acerca de esto.

    Votos a este comentario: 0
    Responder a este comentario
  4. Francisco Javier agrega este comentario | Permalink

    tu comentario me parece muy acertado sin embargo, también es necesario tener una concepción micro de la sociedad. preguntarnos de forma personal las conductas y malos hábitos con los que usualmente nos desempeñamos; si los que estan arriba nos pisotean es por que muchas veces nosotros lo hemos permitido, pues no nos informamos, no leemos, no modificamos nuestra conducta, el narcisismo y el hedonismo son las principales caracteristicas de la sociedad moderna; solo basta con ver como las grandes empresas se hacen millonarias con todo lo que la gente compra aún cuando no lo necesita. Lo más comodo es echarle la culpa a los demás, quejarnos y quejarnos,pero no asumimos responsabilidades que tenemos como miembros de una sociedad, la palabra mágica se llama conciencia, solo que hay un pequeño problema la conciencia requiere de compromiso y por lo tanto no estamos dispuestos a correr el riesgo, no podemos exigir más de lo que nosotros no podemos dar.

    Gracias. y felicidades por la revista ojala hubiera más espacios de estos.

    Votos a este comentario: 0
    Responder a este comentario

2 Trackbacks

  1. [...] Respecto de las reformas, los partidos y los empresarios en México [...]

    Votos a este comentario: 0
  2. [...] Respecto de las reformas, los partidos y los empresarios en México [...]

    Votos a este comentario: 0

DEJA UN COMENTARIO

Tu correo no lo publicaremos. * Campos requeridos

*
*