Esto no es un juicio de valor: los turistas pasean por las ciudades que visitan como si estuvieran en un safari. Además, lo ven todo a través de los cristales del autobús, la cámara, y las gafas —las leonas son peligrosas, fotogénicas y el sol deslumbra—. Siempre van guiados. Y digo que no es un juicio de valor porque a mi me da lo mismo si los turistas japoneses fotografían la Mona Lisa, si los gringos sólo comen en McDonald’s o si los españoles viajan a Cuba a por jineteras. Yo vine a Argentina a darle besos a una chica que me gusta, a beberme litros de vino, a comer carne, pizza y empanadas, a buscar libros publicados aquí y a visitar dos bares del barrio de Almagro donde cantan tango. Si los japoneses hacen turismo fotográfico, los estadounidenses monoculinario y los españoles sexual, el mío es turismo bien servido y les ha de parecer aburridísimo: cuando voy a un safari me quedo en el bar del lobby. Lo que encuentro verdaderamente intolerable es a los turistas que se creen el paciente inglés y niegan su Ser de turista. Estos “aventureros” caminan sin rumbo a ver qué se topan y, claro, generalmente se los comen los leones o no ven ni las cebras. El problema no es su forma de viajar, es que se sienten con autoridad moral para descalificar al resto de turistas. Pero déjenme esclarecer el punto: perderse por callejuelas inmundas, caminar todo el día hasta llenarse de ampollas los pies, dormir en una plaza, pasar hambre, bañarse poco, no es la negación del turismo, es otra vertiente, muy común hoy día. Estos turistas, por más que niegan su Ser en el discurso, afirman su turisteidad en la práctica cuando leen sus guías de albergues, fotografían monumentos pintarrajeados y almuerzan en McDonald’s por barato. Son turistas engreídos y, lo peor de todo, es que, con el tiempo, terminan convirtiéndose en lo que tanto critican. En fin, que cada quien viaje como se le dé la gana, eso sí, en lo que regresan de mirar jirafas yo me tomo otra botella de malbec.
3 comentarios
-
“[...] en lo que regresan de mirar jirafas yo me tomo otra botella de malbec.”
Lo bueno es que no somos engreídos, Sr. Muñoz.
Y, claro, gracias por explicarnos como debemos turistear de manera cool.
Responder -
Y el mochilazo clasemediero entre prepa y la carrera? Aquí falta la tour a Europa que todos mal confundimos con un viaje iniciático, no?
“No hay mejor almohada que una conciencia de sí plenamente asumida”
Responder -
Nada como una segunda botella de malbec en compañia de amigos distantes. El turismo de los afectos es con el que yo comulgo
Responder


















Compartir