Cualquiera diría después de encontrar en la banqueta un candado roto y un pedazo de eslabón. “Aquí, se rompieron ataduras de esclavitud, y esto solo puede ser atribuido al Ángel de la Independencia” (Dicho lo anterior con un marcado aire de patriotismo y libertad.)
Pero las cosas, no son así. Eso quedó de la cadena que aseguraba una bicicleta en la vía pública y con hechos como este, nace un mercado negro más, el de las bicicletas robadas, y contra ello sólo nos queda usar bicis oxidadas y en mal estado, como nuestros servicios de vigilancia.
1 comentario
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Daniel, de casualidad tienes un hermano David? Que trabajo para Telecable hace mucho en Queretaroy en Irapuato? Si tu respuesta es si dile que me escriba si? Dale un fuerte abrazo por favor.
Enrique Paniagua Palacios
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