En los registros fatales de las cajas negras, casi invariablemente se escuchan primero las alarmas; posteriormente conversaciones serenas, que devienen agitadas sólo en algunas ocasiones; y, finalmente, algún sosegado estallido. Durante las grabaciones permanece un sonido eléctrico, cuya duración excede incluso la conclusión del accidente. Quien busqué alguna representación trágica, patética y estimulante, se decepcionará.
Huellas
Lo que no se concibe sino como marca: la muerte. No la muerte del hombre de Vitrubio. La muerte en Sinaloa o el registro de sus muertos; porque la muerte es inscripción, anatomía, borradura de un cuerpo que se inscribe en un mapa, otro cuerpo. La escritura al vuelo de pájaro o del cadáver del [...]
La Nouvelle Vague de petatiu
¿Por qué será que después de tantos, de tantísimos años el viejo nuevo cine mexicano continúa siendo tan malo? Tantos años desde que comenzó a utilizarse este ambiguo e ingenuo concepto; tantos años bajo la luz de los reflectores, en boca de “gente especializada”; tiempo ha desde que los nuevos “realizadores”, guionistas, actores y productores [...]

