Francisco Gabilondo Soler sólo quería contar historias, pero el público decidió que eran para niños. Él se la pasaba mirando las estrellas en su natal Orizaba, Veracruz, y creó un reino con muñecas feas y rotas, ratones vaqueros enojados, bohemias arañas argentinas o patas responsables y abnegadas.
Hasta entonces, las canciones para niños nunca [...]